"Art is the only serious thing in the world. And the artist is the only person who is never serious" Oscar Wilde.



"Haz lo necesario, después todo lo posible, y así conseguirás hasta lo imposible" San Francisco de Asís


domingo, 9 de abril de 2017

Corona de Pascua

Hola a todos y Feliz Domingo de Ramos! Hoy comienza oficialmente la semana más importante del año para los Cristianos, la Semana Santa. Aquella en que las calles se llenan de fervor y tradición, de manolas y penitentes; en la que las imágenes más veneradas salen en Procesión, y en la que el aire se llena del aroma de las flores, los cirios y el incienso. Una Semana en definitiva, en la que flota un sentimiento especial en el ambiente, una mezcla de alegría y recogimiento, de júbilo y de paz.

Pues bien, también en nuestro hogar podemos lucir algún elemento decorativo para conmemorar esta semana, y muy especialmente la gran fiesta de la Pascua de Resurrección. Con este propósito, me puse manos a la obra para elaborar la "corona de Pascua" que luce desde hoy en la puerta de casa, dando la bienvenida a los visitantes:



Sin duda, el elemento más característico de la decoración debían ser los "huevos de Pascua". Según una antigua leyenda, cuando Jesús fue enterrado, había en el sepulcro un conejito escondido, que aturdido por todos aquellos que con gran tristeza se despedían de ese hombre, acabó por pasar la noche observándolo, preguntándose quién podría ser. Al ver al día siguiente cómo Jesús se levantaba y doblaba las sábanas que le servían de mortaja, se dio cuenta de quién era y decidió avisar a todos los que antes le habían llorado, mas, al no poder hablar, decidió llevarles un huevo pintado como símbolo de vida y alegría suponiendo que así lo entenderían. Desde entonces, cada domingo de Pascua el conejito pasa por las casas dejando huevos de colores a los niños. 

Cuentan también las crónicas, que durante muchos siglos la Iglesia católica no permitía el consumo de huevos durante la Cuaresma, de modo que muchos granjeros iban guardando aquellos que recogían cada día, para acudir el Domingo de Pascua a la puerta de las Iglesias y repartirlos entre los feligreses a la salida de misa. En el siglo XII la propia Iglesia bendijo la tradición de regalar estos huevos de Pascua, como símbolo de alegría por la Resurrección de Jesús.

Pues bien, en casa tenía unos huevos de pascua decorados que había comprado hacía unos años en las tiendas "Casa" en tonos amarillos y naranjas. Dado que la Pascua coincide con la primavera y que es una fecha en la que celebrar la "Vida", nada mejor que utilizar flores como segundo elemento decorativo.

Tenía también multitud de flores de tela de distintas formas y tamaños en esos mismos tonos (margaritas, camelias, girasoles...) de modo que sólo me quedaba buscar una corona de estilo rústico, que combinase con dichos elementos. En "Sostrene Grenes" encontré una de rafia, ideal para crear ese ambiente natural que estaba buscando.

Así que después de seleccionar huevos y flores, fui probando distintas disposiciones hasta obtener la composición deseada; una vez encontrada, sólo quedaba ir pegando los distintos elementos con silicona caliente.

Por último, quería colocar un gran lazo como toque final, y para ello busqué cinta de arpillera que encontré en un bazar (decorada además con una puntilla de encaje que encajaba a la perfección con el estilo "rústic-chic" que tanto me gusta). Una vez confeccionado el lazo, lo pegué también con silicona caliente y este fue el resultado final:





Finalmente, para colgarla en la puerta de entrada he utilizado una cinta de arpillera, fijada simplemente con unos alfileres ocultos:



Lo cierto es que el proceso no puede ser más sencillo y estoy encantada con el resultado final. Mi corona de Pascua luce ya junto a Jesús, para dar la bienvenida a los visitantes y anunciarles la buena nueva de su Resurrección.




Bueno, pues esto es todo lo que os quería mostrar hoy; espero que os haya gustado! Quiero despedirme dando la bienvenida a los nuevos seguidores que espero se sientan por aquí como en su casa, compartiendo nuestras locuras y aficiones, y por supuesto agradeciendo de corazón todas vuestras visitas y cariñosos comentarios.

Espero que paséis todos una buena Semana Santa y os deseo una muy Feliz Pascua de Resurrección.

Un Fuerte Abrazo y Sed Felices!


lunes, 20 de marzo de 2017

Nuevo "look" para la sala de estar

Hola a todos! Cómo estáis? Espero que todo os vaya muy bien y hayáis disfrutado mucho del día del Padre, de las Fallas, o de lo que más os haya apetecido durante estos días de adelantada primavera.

Supongo que os habréis dado cuenta de que he pasado un buen tiempo sin publicar. Ello se debe a la realización de un proyecto que me ha tenido bastante ocupada: la remodelación de la sala de estar (y/o cuarto de costura). Pues bien, hoy puedo decir que por fin está terminado, y por ello me gustaría compartirlo con todos vosotros.



En realidad, ya me rondaba por la cabeza desde hacía algún tiempo cambiar el aspecto de los muebles que teníamos en la sala de estar. Se trata de unos muebles italianos modulares, en madera lacada en blanco, muy del estilo de los setenta, y que pese a sus años, dan mucho juego. Los podéis ver aquí:


La habitación está pintada en azul, y el sofá es de color beige, de modo que, con esos colores como punto de partida, mi intención fue conseguir una composición en un estilo "shabby-chic", por el que sabéis tengo especial debilidad. 

El primer paso consistía pues en elegir una pintura para los muebles, de modo que tras una visita a Bricor, me decanté  por la "Chalky Finish" de Xylazel. Dado que los muebles son modulares, me pareció buena idea utilizar el tomo "blanco antiguo" para zócalos y estructuras, mientras que el tono "azul profundo" lo emplearía para cajones, puertas y encimeras. 

Ahora venía la operación de desmontado, limpieza con disolvente universal (para retirar cualquier posible residuo de limpiadores, grasa, etc) y un suave lijado de cada pieza. Con todo preparado, empezamos a pintar!


Como sabéis, estas pinturas tienen la ventaja de que se pueden aplicar sin imprimación y son solubles en agua, lo que nos evita utilizar disolventes u otros productos químicos. Entre mano y mano es conveniente aplicar un suave lijado, con el fin de ir limando posibles rugosidades o asperezas. Cuando la pintura está bien seca, debemos proceder al acabado final. En mi caso he utilizado la laca protectora mate "Furniture Lacquer", de la misma marca, que además de proteger el trabajo le confiere un aspecto aterciopelado y un tacto muy agradable.

Aquí podeis ver el proceso un poco más avanzado:




Para conseguir el estilo "shabby-chic" que andaba buscando, decidí sustituir los tiradores metálicos originales por unos de porcelana decorados con un detalle en flores azules.


Y por último forré los cajones con un papel adhesivo lavable, con un bonito motivo imitación de madera en distintos tonos pastel que combinan perfectamente con la pintura, y que compré también en Bricor. 



Una vez ensambladas todas las piezas y a falta de la decoración final, quedé muy satisfecha con el resultado pues se ajustaba perfectamente a lo que estaba buscando. 


Como os he comentado, además de sala de estar aquí pasamos buena parte del tiempo con nuestra costura, punto, labores... luego es aquí donde tenemos los útiles necesarios para ello. Vamos pues a emplearlos como elementos decorarativos, creando así un ambiente acogedor y, una vez más, muy "shabby-chic"


En un lado tendremos nuestra máquina de coser, nuestros costureros, bobinas, botones, agujas... así como unos cuantos libros y revistas.



En el otro tendremos telas, hilos, cintas, lanas... ordenadas en cajas y latas que además de permitirnos ahorrar espacio, constituyen un bonito elemento decorativo.



Algo que no puede faltar en un ambiente "shabby-chic" son las flores, y así tenemos peonías blancas en una jarra de cristal por una parte, y calas blancas en un florero de cristal azul tallado por otro. Junto a ellas, varios porta retratos en el mismo estilo decorativo.

Me pareció que una vela encajaría a la perfección en la decoración, de modo que imprimí un texto que siempre me ha gustado en papel de seda, y lo integré en la vela utilizando la técnica de la cuchara caliente. A continuación la coloqué en un florero de cristal (ya sabéis, de los que te regalan en San Valentín con una orquídea ☺), sobre un lecho de flores secas (de esas de "popurri" de Ikea) y este fue el resultado:




Finalmente coloqué un aplique de madera con una bonita leyenda, que había comprado en Lidl, y al que sólo hube de dar una pequeña capa de cera protectora.



Y aquí tenéis el resultado final. Espero que os guste tanto como a mí!



Bueno pues hasta aquí la parte que se refiere a los muebles. Como os había dicho, el sofá es beige, y también lo eran las cortinas, de modo que el conjunto quedaba un poco liso y uniforme; había que darle alegría!

Así que ni cortas ni perezosas, mi madre y yo nos fuimos a "Tejidos Paredes" y nos trajimos una tela de flores en tonos blancos, beige y azules, que combina a la perfección con la pintura de los muebles y con el estilo que le queríamos dar a la habitación.

Mientras yo pintaba los muebles y colocaba la barra para las cortinas, mi madre las confeccionaba. El resultado no puede ser más espectacular!


Con la misma tela realicé, por último, dos juegos de cojines en diferentes tamaños para combinarlos con los del sofá. De esta manera adquiere un aspecto mucho más cálido y romántico.



Sobre el sofá se encuentra un  "tríptico" que realicé hace ya algunos años, y del que, por si tenéis interés en saber la técnica, os hablaba en esta entrada. Constituye una pequeña nota "exótica" dentro del conjunto ☺.





Bueno, pues esto es todo lo que os quería mostrar hoy; espero que os haya gustado! 

Como veis son muchas horas de trabajo, pero la verdad es que el resultado final ha merecido la pena pues la habitación resulta ahora mucho más cálida y acogedora. Como siempre os digo, cualquier objeto que tengamos en casa merece una segunda oportunidad; con un poco de tiempo y trabajo podemos conseguir cambios espectaculares.

Me despido como siempre dando la bienvenida a las nuevas seguidoras, que espero se sientan por aquí como en casa, y por supuesto agradeciendo de corazón todas vuestras visitas y el que dediquéis un poquito de vuestro tiempo a dejar algún comentario, idea, sugerencia... Aprovecho, al hilo de algunos comentarios, para recordaros que si pincháis en las fotografías estas adquieren su tamaño original, con lo que es posible apreciar bien todos los detalles.

Y ya sin más, os deseo a todos una magnífica semana.

Un Fuerte Abrazo y Sed Felices!



sábado, 28 de enero de 2017

"221b Baker Street"

Sin duda una de las direcciones más famosas del mundo, y visita obligada para todos los que, como yo, admiramos incondicionalmente al mayor detective de todos los tiempos, "Mr. Sherlock Holmes".

Situada cerca de Regent´s Park, "Baker Street" constituye una importante arteria londinense, por la que hoy circulan en lugar de los coches de caballos en que se desplazase nuestro querido detective, fundamentalmente los archiconocidos autobuses rojos de dos pisos, los típicos "cabs" y los buses turísticos.

Allí, en el 221b, vivieron "Sherlock Holmes" y su fiel amigo y compañero el "Doctor Watson", entre 1881 y 1904.  Y allí, abrió por primera vez sus puertas el "Sherlock Holmes Museum" el 27 de Marzo de 1990.

Fue inaugurado por la dirigente del Ayuntamiento de la ciudad de Westminster, quien colocó la famosísima placa azul indicando la dirección: "221b Baker Street". La letra colocada junto al número, nos indica que se trata de un apartamento, situado en el primer piso de una casa de huéspedes residencial; en efecto, la que regentaba otra buena conocida nuestra, la "Sra. Hudson".

Si como yo eres un  "Sherlockmaníaco" no puedes marcharte de Londres sin visitar el Museo, pero aún si no lo eres, no deberías dejar pasar la oportunidad de visitarlo, pues te permitirá realizar un maravilloso viaje en el tiempo, para ser testigo privilegiado del estilo de vida de la Inglaterra victoriana, gracias a la cuidadísima recreación de las habitaciones, mobiliario y objetos de la época. De modo que... os apetece acompañarme?



Construida en 1815, la casa de "Sherlock Holmes" se encuentra dentro de los edificios catalogados por el Gobierno de su Majestad como de grado 2, debido a su "especial interés arquitectónico e histórico" (para hacernos idea de su importancia, sólo castillos y catedrales tiene ese rango).

En la puerta, nos recibe un miembro del  "Metropolitan Police Service" o "Scotland Yard" (quienes consultasen con Holmes muy frecuentemente), que nos ofrecerá muy amablemente la característica gorra de cazador de "Sherlock", así como su icónica pipa curvada, para que nos podamos fotografiar sintiéndonos detectives por un instante.



La primera vez que se describe el apartamento de "Baker Street", en "Estudio en escarlata", se dice que consta de "un par de habitaciones cómodas y una única y espaciosa sala de estar, alegremente amueblada, iluminada por dos amplios ventanales".

Pues bien, 17 escalones nos conducen desde la planta baja hasta el primer piso, en el que encontraremos  la citada sala de estar, utilizada por "Holmes" y "Watson" como despacho (era aquí donde recibían a sus clientes, desayunaban, repasaban el periódico del día, e incluso donde "Sherlock" realizaba sus experimentos de química o se "concentraba" tocando el violín). 

Antes de entrar en la sala encontramos un recibidor, presidido por supuesto por el retrato de la Reina Victoria. Allí descansan los paraguas de los ilustres inquilinos, así como los periódicos y la correspondencia del día. Indicándonos la entrada, la figura de cera de un joven paje.




A continuación nos disponemos a entrar en el despacho, y he aquí que nos viene a recibir el mismísimo "Doctor Watson"!! Muy amablemente nos saluda y nos pregunta de donde venimos, de modo que al decirle que de España, nos responde en español que si de Barcelona jejej. "No, de Madrid" le digo. "Ah, capital" responde él con una amplia sonrisa!

Con toda la gentileza de un caballero inglés, nos invita a contemplar y fotografiar a nuestro gusto la gran cantidad de objetos que pueblan la sala: el maravilloso violín de "Holmes", su pipa y su lente de aumento, sus libros (que ocupan múltiples rincones), los tubos de ensayo con las mezclas en las que trabajaba, e incluso el propio maletín del doctor con su instrumental médico. 

Todo en la sala desprende un ambiente cálido y acogedor, victoriano el mobiliario, la chimenea, el papel de las paredes, las lámparas, los cuadros, relojes, cerámicas...Toda una delicia para los que hubiésemos deseado vivir en la Inglaterra de aquellos años.

Pero sin duda, lo más emocionante es que, antes de invitarnos a dar una vuelta por la casa, el buen doctor nos ofrece tomar asiento, nada más y nada menos que en la silla de "Sherlock", para compartir con él unos momentos de charla. Que impresionante sensación!




Bueno, dejamos a nuestro amigo "Watson" recibiendo a más visitantes, y empezamos a curiosear la casa. En este primer piso, junto al despacho y orientado hacia la parte trasera de la casa tenemos el dormitorio de "Holmes". Sus trajes en el perchero, su  gorra sobre la cama... todo preparado, en espera de que un cliente nos consulte y "comience el juego!"


Sus objetos personales, sus libros, y numerosos recuerdos de sus casos. Aunque quizás esté todo "extrañamente, demasiado ordenado", como si alguien no quisiera que encontrásemos muchas pruebas




Dejamos la habitación de "Holmes" y subimos un segundo tramo de escaleras, hasta la segunda planta, en la que se encuentran los dormitorios del Doctor y de la "Señora Hudson".



El dormitorio de "Watson" da a un patio de la parte trasera de la casa. Hoy está repleto de libros, fotografías, grabados y periódicos, de la época en la que acompañaba a su amigo "Holmes" en cada una de sus aventuras, actuando además como cronista (podemos encontrar incluso algunas de sus anotaciones). A él le debemos por tanto, seguirlas disfrutando generación tras generación (siempre con el permiso de Sir Arthur Conan Doyle por supuesto! jejeje)




Encontramos aquí también muchos recuerdos de su época militar, así como de aquella en la que ejerció la medicina: grabados, un revolver, un maletín, un tensiómetro, los frascos en los que guardaba las formulas magistrales...



Pero sin duda uno de los objetos más interesantes de esta habitación es la que podríamos llamar "la auténtica silla de Sherlock Holmes"; la silla de mimbre original, que inmortalizase el famoso ilustrador "Sidney Paget" al representar a nuestro querido detective sentado en ella. Con esta imagen quedará para siempre en nuestra memoria. Dicho grabado se encuentra colocado sobre la silla.



Vayamos ahora a la habitación contigua, la de la "Señora Hudson". En ella encontramos un papel pintado en tonos pastel, cortinas azules y fuego en una alegre chimenea; se nota, sin duda, que estamos en el dormitorio de una mujer. 



Por toda la habitación podemos encontrar una variada colección de objetos de nuestro detective (reproduciendo con asombrosa fiabilidad los detalles que se narran en cada una de las novelas), así como una selección de cartas escritas y recibidas por él. 






En la pared, un retrato de "Holmes" tal y como nos lo describe "Watson" en "Estudio en escarlata": "Su estatura sobrepasaba los seis pies, y era tan extraordinariamente enjuto, que producía la impresión de ser aún más alto. Tenía la mirada aguda y penetrante, y su nariz, fina y aguileña, daba al conjunto de sus facciones un aire de viveza y de resolución".


Finalmente, en una esquina de la habitación encontramos un bello busto en bronce de nuestro detective, y un libro de visitas en el que por supuesto firmamos, brindándole así nuestro cariñoso y respetuoso saludo.



Subimos ahora al tercer piso, dedicado a la representación de algunos de los personajes y escenas de las novelas más famosas de Sir Arthur Conan Doyle. Un pequeño "museo de cera", que sin duda hace las delicias de todos aquellos que hemos devorado esas magníficas historias una y otra vez.

Así tenemos a Jack Prendergast, cabecilla de los presidiarios en la “Aventura de la corbeta Gloria Scott“, a Violet Hunter (por quien "Holmes" no volvió a mostrar interés para disgusto de su buen amigo el doctor), asombrada al encontrar una mata de pelo idéntica a la suya en "The Copper Beeches", y al doctor Grimesby Roylott probando su propia medicina en "La banda de lunares".


Encontramos a nuestro amigo Wilson afanado en copiar la "Enciclopedia Británica" a cambio de sus cuatro libras semanales en "La liga de los pelirrojos".


Vemos a  Lady Eva Brackwell dando muerte a su repugnante chantajista, "la peor persona que hay en Londres", en "La aventura de Charles Auguste Milverton". Todo esto sucede, además, junto al archienemigo de "Holmes", "el Napoleón del crimen", el profesor Moriarty, predestinado a morir en "El problema final"


Nos encontramos también con Neville St. Clair mendigando, disfrazado como "El hombre del labio retorcido". Junto a él, el mayordomo Brunton yace sobre el cofre que contiene tan valioso tesoro en "El ritual de los Musgrave".


Por último, "El sabueso de los Baskerville" nos dice adiós, delante de Irene Adler (la unica mujer que pudo vencer a "Sherlock Holmes", ganándose para él la consideración de "La Mujer") y al Rey de Bohemia, peleando por la comprometedora carta que puede desencadenar todo un "Escándalo en Bohemia".



Hay también en la casa un pequeño altillo, en el que encontramos un aseo, y un juego de maletas, en espera de que nuestros amigos las necesiten para una nueva aventura.




Bueno, pues ya sólo nos queda despedirnos de nuestro anfitrión, el entrañable "Doctor Watson", quien nos pide que no tardemos mucho en hacerle una nueva visita y nos desea muy buen viaje de vuelta a Madrid.

Sin embargo, no podíamos abandonar el museo sin pasar por su pintoresca tienda de recuerdos! Situada en la planta baja, junto a la puerta principal, conserva esa maravillosa ambientación victoriana, ofreciendo al visitante una plétora de objetos conmemorativos, desde jarras, bolígrafos, llaveros, placas, juegos, camisetas, manteles... Un llavero, un bolígrafo y un mantelito para el té se han venido conmigo a Madrid jejejej.




Finalmente, si queremos rendir a nuestro querido detective el homenaje que merece, no podemos marcharnos sin visitar la impresionante estatua de bronce que se encuentra justo a la salida de la estación de metro de "Baker Street". 


Su origen es bastante curioso. Antes de que el Museo abriera sus puertas en 1990, el inmueble situado entre el 219 y el 229 de "Baker Street" fue ocupado por la "Abbey National Building Society". 

Los lectores y admiradores de "Holmes" en todo el mundo no habían dejado de escribirle ni un solo día a su dirección, el 221b, de modo que era tal la avalancha de cartas que se recibían en la Abbey Society, que la empresa decidió nombrar a algunos de sus empleados "secretarios de Sherlock Holmes" y dedicarlos a atender su correspondencia ☺(adoro a los ingleses!). 

Y así, para honrar a los miles de personas en todo el mundo que demostraban día tras día, año tras año, su respeto y admiración por un personaje tan querido que ha trascendido la ficción, convirtiéndose para siempre en inmortal, tuvieron el detalle de costear esta enorme y bella estatua, en 1999, en conmemoración del 150 aniversario.


Y de este modo hemos llegado al fin de nuestro recorrido tras los pasos de "Sherlock Holmes". Espero que hayáis disfrutado un poquito, y quiero dedicar especialmente esta entrada a mi amigo Chema, quien, como yo, es un apasionado de "Sherlock" ☺.

Sin más, me despido dando la bienvenida a las nuevas seguidoras, y agradeciendo como siempre todas vuestras visitas y cariñosos comentarios, que como repito cada día, son el verdadero motor del blog. Os deseo a todos una magnífica semana.

Un Abrazo y Sed Felices!




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