"Art is the only serious thing in the world. And the artist is the only person who is never serious" Oscar Wilde.



"Haz lo necesario, después todo lo posible, y así conseguirás hasta lo imposible" San Francisco de Asís


jueves, 7 de julio de 2016

"Jardineando"

Buenas tardes a todos! Cómo estáis? Seguro que disfrutando del verano, ya de vacaciones o bien contando los días que os quedan para empezarlas, me equivoco?

Efectivamente, el sol y el calor han llegado para instalarse, y por eso nos apetece pasar mucho tiempo fuera y nos esforzamos por convertir nuestros jardines, terrazas... en lugares bonitos y acogedores. Con este objetivo he estado trabajando durante más de un mes, "jardineando", buscando, pintando, restaurando... hasta conseguir la composición que tenía en mente. La verdad es que el trabajo ha sido arduo, pero estoy muy contenta con el resultado!


Como sabéis soy una enamorada del estilo "shabby-chic", de modo que mi intención ha sido crear una composición en parte del jardín, en la que predominase dicha tendencia decorativa. Para conseguirlo he utilizado diferentes recursos: predominio del color blanco, elementos "naturales" (piedra de rocalla, pizarra, madera...) y algunos objetos "vintage".

En primer lugar había que delimitar el terreno; para ello en un lateral coloqué una bordura de plástico jugando con líneas y curvas, mientras que en el otro extremo fui colocando piedras blancas de "rocalla" (que por cierto pesan bastante!)

Mi madroño quedaba más o menos en el centro, de modo que le fabriqué una "pseudojardinera" con piedras de pizarra. Ahora quedaba alisar bien el terreno, cubrirlo con una malla antihierbas, y cubrir esta a su vez con marmolina blanca de diferentes tamaños.

En "Bricor" encontré en oferta unas macetas de madera muy rústicas pero con un encanto que encajaba perfectamente en el estilo que pretendía lograr, y como en esta zona da mucho el sol, busqué unas flores alegres que lo soportasen bien: petunias y grandalias.


Hasta aquí todo bien, vamos a por el otro lado. En primer lugar rescaté una caja de fresas que rodaba por el trastero en espera de transformación y la pinté con la consabida "chalk paint" de Americana Decor, concretamente en color "Gris Primitivo". 

A  continuación busqué en mi colección de servilletas una con motivos florales, y mediante la técnica del "decoupage" fui decorando las diferentes caras. Finalmente, con una de las plantillas que le compré a nuestra amiga Lucía de "Momentos Vintage" y la técnica del "estarcido" compuse un par de leyendas alegóricas a la jardinería, en este caso con pintura "chalk paint" color "Rustico" de la misma marca.

Cuando todo estuvo bien seco, fui lijando por algunas zonas para conseguir un efecto envejecido, y con el tono "Rústico" y la técnica de pincel seco, fui resaltando la veta de la madera y las zonas decapadas. El interior lo dejé únicamente en color gris, y para proteger toda la caja apliqué dos capas de barniz "Soft touch" también de Americana Decor, que como os he comentado alguna vez me va muy bien en exteriores.

Y finalmente para darle un toque más rústico pero chic fui pegando tiras de rafia en los cuatro extremos de la caja. Aquí tenéis el resultado:







Mi intención era colocar un par de macetas pequeñitas con sendas "suculentas" en el interior de la caja, pero había que colocar ésta a su vez sobre algo! 

Tenía por casa una banqueta de madera que compré en "Ikea" hace bastantes años, y que había barnizado en color nogal oscuro. Pues bien, sometiéndola a los rigores de la lijadora eléctrica, conseguí un aspecto rústico y envejecido muy similar al de las macetas. Para embellecer la madera y protegerla de la intemperie apliqué dos capas de cera en crema de Americana Decor. 

Colocamos la banqueta, la caja y las macetas... et voilá!


Para completar la composición recurrí a una garrafa de vino que también tenía guardada (ya sabéis que una amante de las manualidades nunca tira nada) a la que simplemente quité las etiquetas y sometí al lavabajillas para que el cristal brillase en todo su esplendor. Dentro, unas ramas de madera que también había comprado en "Ikea" hace tiempo. 

Y finalmente, un cubo de zinc que venía empleando en las labores de jardín, decorado en este caso con unas hortensias de tela (fijadas en la base con porexpan).


Me entretuve también en restaurar algunas de las figuras que rondaban por el jardín (aún hay algunas en lista de espera jejeje). 

En este caso el enanito habia perdido totalmente el color debido al sol, de modo que mezclando diferentes acrílicos con la pintura chalk paint color "Whisper" conseguí cubrir el barro sin necesidad de aplicar imprimación. En la rana sólo apliqué un verde muy oscuro a pincel seco, buscaba un efecto muy desgastado. Finalmente, protección con barniz "Soft touch" y decorar con unas rosas también de tela:



Por su parte, este perrito en su día traía un farolito colgando, de esos que se cargan con el sol, pero se fundió y acabó rompiéndose, de modo que tras una buena limpieza, repintado de ojos, nariz y lenguita y un buen barnizado, le coloqué un cartel que había guardado de otra figura ya desaparecida (os dáis cuenta de que todo vuelve a sernos útil tarde o temprano?) con un lazo de rafia:


La verdad es que lucen como nuevas! Y por último, he colocado tres farolitos de colores, que compré en "Leroy Merlin". 


Lo cierto es que como os decía, el trabajo ha sido intenso, pero el resultado final ha merecido la pena. Ahora queda empezar a disfrutarlo!


Bueno pues esto es todo lo que os quería mostrar. Aún sigo restaurando cosas, plantando otras, moviendo algunas aquí y otras allá... de modo que cuando por fin esté todo terminado os mostraré una panorámica general. Espero que os haya gustado; yo, la verdad, he disfrutado mucho con todas y cada una de las fases!

Me quiero despedir como siempre dando la bienvenida a los nuevos seguidores, que espero se sientan por aquí como en casa. Del mismo modo agradezco de corazón todos vuestras visitas y que dediquéis un ratito de vuestro tiempo a dejarme unas palabras, sugerencia, comentario... Por cierto, os recuerdo que pinchando las fotografías, estas adquieren su tamaño original, pues alguno me habéis preguntado.

Sin más os deseo un estupendo fin de semana, un maravilloso verano, que disfrutéis mucho de las vacaciones y volváis repletos de energía para que podamos seguir compartiendo muchas de nuestras "locuras".

Un Fuerte Abrazo y Sed Felices!


lunes, 20 de junio de 2016

Nueva imagen para una bandeja

Hola a tod@s! Cómo estáis? casi sin darnos cuenta tenemos aquí el verano, de modo que muchos estaréis ya preparando las vacaciones, o incluso disfrutándolas! Espero que supongan para todos momentos muy especiales.

Efectivamente, llega el verano y con él algo más de tiempo libre para disfrutar, en buena compañía, de una deliciosa taza de te y una agradable conversación. Pues bien, teniendo esto en mente, y siguiendo con ese espíritu "reciclador" en el que me encuentro inmersa ultimamente, hace unos días decidí rescatar otro de esos objetos que tengo por casa un tanto "olvidados" y darle una nueva oportunidad. 

Aquí tenéis el resultado, espero que os guste!


Seguro que muchos conocéis las bandejas de madera y fondo blanco que venden en "Ikea". Hace ya tiempo que compré una con intención de decorarla. Mi idea fue pintar el marco de madera en acrílico color chocolate, y decorar la base con la técnica del "decoupage" con servilleta. Sin embargo el resultado no me gustó especialmente, y durante un par de años la pobre bandeja ha permanecido en una alacena durmiendo el sueño de los justos, del que, como os digo, decidí rescatarla hace unas semanas. 


Lo primero que tuve que hacer fue despegar la servilleta, tarea que, la verdad sea dicha, resultó ardua pues estaba muy firmemente adherida. Lógicamente, al levantar el adhesivo con espátula se produjeron algunos desperfectos en la base, que es una especie de cartón piedra con superficie brillante, por lo que el siguiente paso fue lijar a conciencia con un doble objetivo: eliminar en lo posible esa capa brillante para obtener una superficie más porosa, y al mismo tiempo disimular las imperfecciones.

Una vez lijada, apliqué dos generosas capas de imprimación "Val-todo", igualando la superficie con una espátula, dejé secar bien, y volví a lijar, esta vez más suavemente.


Mi idea era conseguir un efecto decapado, de modo que mantuve el color chocolate del borde, y pinté la base del mismo color, pero con pintura "chalky" de "Americana Decor". Para conseguir un aspecto uniforme utilicé un rodillo de espuma. Cuando estuvo bien seca, realicé una mezcla con los colores "Everlasting" y "Whisper" de la misma marca, y procedí a pintar toda la bandeja. Mientras la  pintura está "mordiente" debemos ir lijando, con mayor o menor fuerza según las zonas, hasta conseguir ese aspecto envejecido que tanto nos gusta. 


Las pinturas de tiza son maravillosas para conseguir este efecto, porque además nos proporcionan una textura extraordinariamente suave y agradable al tacto.

Bueno, ahora tocaba decorar la bandeja, y para ello tenía claro que iba a utilizar una de las plantillas de mi amiga Lucía, a quien todos conocéis por su maravilloso blog "Momentos Vintage". Utilizando el mismo tono chocolate del fondo y un pincel de estarcido, fui aplicando primero el motivo central y contorneando después el margen. A continuación volví a lijar el estarcido, con suavidad, para integrarlo en el aspecto "envejecido" que impera en toda la bandeja.

Para el acabado final, y dado que quiero utilizar la bandeja, he aplicado dos capas del "Soft-touch varnish" de "Amerciana Decor", que me ha dado muy buen resultado cuando lo he usado en madera para exterior.

La verdad es que estoy muy satisfecha con el resultado final; la estética "provenzal" me encanta, y ese tacto aterciopelado resulta especialmente agradable. De modo que aquí está mi bandeja, lista para compartir muchas tazas de te en buena compañía.






Bueno, pues esto es todo lo que os quería contar hoy. Me quiero despedir dando la bienvenida a los nuevos seguidores que espero pasen por aquí ratitos muy agradables, y agradeciendo como siempre de corazón todas vuestras visitas, y el tiempo que dedicáis a dejar algún comentario, sugerencia... Por cierto, dado que algunos me habéis sugerido ampliar el tamaño de las fotos, simplemente tenéis que pinchar sobre ellas y estas adquieren su tamaño original.

Aquellos que estéis de vacaciones, pasadlo muy bien, disfrutad y recargad bien las pilas. Para todos, que tengáis una excelente semana.

Un Fuerte Abrazo y Sed Felices!



domingo, 29 de mayo de 2016

"Imitación a cuero" y "Reto literario"

Hola a tod@s! Qué tal estáis? Finaliza el mes de Mayo y casi sin darnos cuenta estamos a las puertas del verano, fin de curso, vacaciones... Es increíble lo rápido que pasa el tiempo!

Como bien sabéis, el apasionante mundo de las "artes decorativas" nunca descansa, avanza y se enriquece continuamente; nuevas técnicas, nuevos materiales, nuevos estilos... es un mundo enormemente rico y dinámico. Las técnicas son tantas y tan interesantes, que no podemos resistir ir haciendo "nuestros pinitos" en cada una, aun siendo muy conscientes de lo imposible de dominarlas todas. 

Pues bien, este es el caso de la entrada de hoy: mis inicios en la técnica de "imitación a cuero"



Un soporte que considero ideal para realizar este tipo de pruebas son las cajitas de madera que podemos encontrar en cualquier bazar. Para conseguir el efecto de imitación a cuero vamos a necesitar: papel de arroz (puede ser de cualquier tono, aunque yo lo utilicé color salmón), cola blanca, agua, un pincel o paletina, betún de judea y cera sólida.

Lo primero que vamos a hacer es desmontar la caja, guardando bien tornillos y anclajes. Preparamos un recipiente con una mezcla de agua y cola blanca (con la textura de un yogurt es suficiente), y a continuación empezamos a cortar con los dedos trozos de papel de arroz que arrugamos con ganas. Los metemos en nuestra mezcla, y cuando estén bien empapados los vamos pegando en la madera con ayuda de la paletina, hasta que toda la superficie esté cubierta. Dejamos secar bien, mejor durante todo un día.

Preparamos entonces nuestra mezcla de betún de judea y cera, y la aplicamos por toda la superficie incidiendo bien en los pliegues del papel. Iremos aplicando y retirando mayor o menor cantidad, en función de la intensidad de color que queramos conseguir. Dejamos secar nuevamente durante uno o dos días y procedemos a decorar el interior; en mi caso he aplicado simplemente betún de judea sin diluir, al igual que en la base de la caja.

Volvemos a colocar tornillos, anclajes y cierres, y ya podemos observar la metamorfosis de nuestra cajita de madera:







Con el fin de realzar el efecto "cuero", como adorno he utilizado simplemente una resina decorativa que me regaló hace tiempo una amiga. La he pintado en color chocolate, y utilizando tres tonos de "oro" he ido aplicando sombras y luces a pincel seco. Tras el secado de la pintura la he pegado en la parte superior de la caja con silicona caliente.

Finalmente, para proteger el trabajo, he aplicado tanto en el interior como en el exterior un par de capas de barniz satinado en spray. 





Espero que os haya gustado! La verdad es que estoy muy satisfecha con el resultado final, tanto que ya tengo pensado como aplicar esta técnica en otros soportes jejej. 

Bueno, la segunda parte de esta entrada está dedicada al "reto literario" que me lanzó mi amigo Chema desde su blog "Mi mundo de papel". Seguro que tod@s lo conocéis, pero si no es así no tenéis más que pinchar en el enlace y entraréis en un mundo mágico y especial, que os divertirá, y que siempre, siempre, os hará pensar.

Vamos con las preguntas que debo responder:


  1. ¿Qué libros te traen buenos recuerdos y relees cada cierto tiempo? Si bien son muchos los libros que suelo releer ("Las aventuras de Sherlock Holmes", "Lo que el viento se llevó", "Los Miserables", "Historia de dos ciudades"...), sin ninguna duda  los dos libros que más veces he leído en mi vida (y espero seguir leyendo, Dios mediante ) son "Mujercitas" y "El pájaro espino". El primero lo leí con nueve años por primera vez, y fue mi compañero inseparable de infancia, por ello siempre me trae recuerdos muy entrañables. El segundo lo leí por primera vez ya en la Universidad y se convirtió probablemente en mi libro favorito.
  2. ¿Hay algún libro que interrumpiste por la razón que fuera, y te gustaría darle otra oportunidad? La verdad es que sí, me ha pasado con "La ciudad y los perros" de Vargas Llosa y "Un día volveré" de Juan Marsé. Probablemente empecé a leerlos en mal momento y siguen en la biblioteca esperando a que me decida a recuperarlos jejeje.
  3. ¿Has leído algún libro en versión original? Muchos. Todos los de "Dickens" hay que leerlos en versión original para disfrutar del lenguaje victoriano. "Alice in Wonderland" se debe leer en original si quieres apreciar los juegos de palabras. Lo mismo ocurre con los de "Sherlock Holmes". Ademas, en "FNAC" tienes una colección magnífica de clásicos en versión original por sólo 3.50€ la unidad!
  4. ¿Recomiendas algún libro que no sea una novela? Como ya sabeis me encanta la Historia, de modo que fuera de la novela, ese es el género que más me gusta leer; recomendaría la "Trilogía de la Reconquista" de Jose Javier Esparza. Muy recomendable también "Pompa y circunstancia" de Ignacio Peyró, una obra estructurada a modo de enciclopedia, sobre la cultura inglesa, su historia, tradiciones, personajes... Ideal para los "anglófilos" ;).
  5. ¿Sigues en Facebook a algún autor? ¿Es accesible o es un poco divo/a? En "Twitter" (que no en "Facebook") sigo a dos de mis escritores preferidos: Kiko Méndez-Monasterio (por cierto te recomiendo su novela "La calle de la Luna", te gustará) y el citado Ignacio Peyró. No son divos en absoluto, sino dos grandísimos seres humanos además de magníficos escritores. Tengo el honor de que me sigan también, con lo que puedo intercambiar con ellos opiniones, recibir sus recomendaciones... Sigo también a Arturo Pérez Reverte, cuyas obras me encantan, y aunque no hemos intercambiado ningún comentario, también me parece bastante accesible, teniendo en cuenta la ingente cantidad de seguidores que tiene.
Querido Chema, ante todo muchas gracias por acordarte de mí, y espero haber estado a la altura de tu  reto!  Hay que continuar la cadena, de modo que se lo paso a Laura (MBMPRINCESSITA) y Queca (QUECAPRICHOSAS) . 

Estas son mis preguntas:
  1. Qué prefieres para leer, libro de papel o electrónico?
  2. Tienes algún libro dedicado por su autor? Si es así, te costó mucho pedírselo?
  3. Te has enamorado de algún personaje literario? Si es así, de cuál?
  4. Dónde prefieres leer en casa, en la playa, en la biblioteca...?
  5. Guardas en casa algún libro de tus abuelos, bisabuelos, etc, que sea muy especial para tí? 

Bueno, pues ahora sí, esto es todo lo que os quería contar hoy. Si habéis sido capaces de llegar al final, muchas gracias, os merecéis un buen chocolate con churros! Al menos espero que os haya servido para pasar un ratillo divertido :)

Me despido como siempre dando la bienvenida a l@s nuev@s seguidores que espero pasen por aquí momentos agradables; me encantaría que os sintierais como en casa. Y por supuesto dando las gracias de corazón a todos los que tienen a bien visitarme y dedican un ratito a dejar aquí sus comentaros, sugerencias, propuestas... ya os he comentado muchas veces que son el motor que alimenta este pequeño rincón. 

Os deseo a tod@s una excelente semana. Portaos mal, que me han dicho que es mucho más divertido ;)

Un Abrazo y Sed Felices!



miércoles, 18 de mayo de 2016

Una paellera muy "Country"

Hola a tod@s, qué tal estáis? espero que disfrutando ya de la Primavera, pues parece que por fin ha dejado de llover y el sol ha llegado para quedarse! 

Como ya os he comentado en varias ocasiones, cualquier objeto que tengamos en casa, por inservible que nos parezca, puede convertirse en una pieza única y decorativa si le dedicamos un poquito de tiempo y trabajo. Este es el caso de la paellera que os quiero mostrar hoy, y que, abandonando su función natural, ha pasado a lucir de esta manera colgada en la pared de la cocina:



Lo cierto es que dicha paellera tiene su historia, ya que me tocó, llena de pescado fresco, en uno de los aniversarios de "Hipercor". Sí, de esos en los que te daban una llave y tenías que probar a ver si era la que abría un cofre; efectivamente mi llave abrió, para mostrar dentro del cofre varias sobres, de los que hube de sacar uno. Y esto fue lo que me tocó, un lote de pescado muy bien presentado en su paellera, que si bien me resultó bastante útil, lo cierto es que hubiese preferido un crucero o algo similar jejejejej.

Por su parte la paellera es bastante grande, tanto que nunca la he llegado a usar, permaneciendo guardada en un armario de la despensa. Guardada... hasta que hace unas semanas decidí sacarla para darle una segunda oportunidad.



Había pensado en utilizar las pinturas "chalk-paint", por la comodidad de no tener que aplicar imprimación, pero como tengo bastantes de tipo acrílico que se van a secar si no las doy uso, decidí emplearlas. 

El primer paso consistió por tanto en aplicar varias capas de imprimación "Val-todo", tanto en el exterior como en el interior de la paellera, con un lijado muy suave entre capa y capa. Una vez seca la imprimación, procedí a pintar todas las superficies (incluidas las asas) con pintura acrílica, concretamente el tono "arena" de la marca "Artis". 

Desde el principio tuve claro lo que iba a hacer; quería conseguir un estilo muy "country" que encajase perfectamente con el resto de la decoración de la cocina, y para ello recurrí a dos plantillas de estarcido que le había comprado a nuestra amiga Lucía, a quien todos conocéis pues su blog "Momentos Vintage" es una auténtica maravilla.

En primer lugar, para el borde exterior opté por un plantilla de cuadritos, realizando un estarcido sencillo, también con pintura acrílica, en este caso el tono "siena" de la marca "Pebeo". Con ello conseguí mi objetivo, imitar al tejido "vichy".

En el centro, una plantilla muy simpática, que me recuerda a los anuncios que cuelgan en las fachadas de los "Bed and Breakfast" que puedes encontrar mientras recorres la campiña inglesa; totalmente "country" :)

En este caso, y puesto que se trataba del motivo más importante, el estarcido lo realicé en relieve, aplicando primero una capa abundante de pasta relieve, dejando secar bien, y destacando después con el mismo tono "siena". Una vez seca la pintura y lijado suavemente todo el estarcido, este fue el resultado:



El siguiente paso era el patinado, utilizando una mezcla de cera y betún de judea, con el fin de conseguir ese aspecto que el paso de los años va dejando en los objetos. Sabéis que el secreto consiste en aplicar la pátina, dejarla actuar más o menos tiempo en función de la intensidad de color que queramos conseguir, y retirar con un paño que no deje pelusas. Tras dejar secar bien la cera y el betún durante un par de días, procedí a aplicar una capa de barniz satinado en spray a todas las superficies; con esto el trabajo queda ya perfectamente protegido.

Para conseguir el acabado final que tenía en mente, busqué una cinta de las que se usan para hacer pulseritas de piel, con tan buena suerte que la encontré en el mismo tono siena que la pintura. Con pegamento textil de la marca "Gütermann" y algo de paciencia, la fuí pegando, tanto alrededor del borde interior, como en las asas. 

La verdad es que estoy muy satisfecha con el resultado final, espero que os guste también a vosotr@s!





Por último sólo quedaba colgarla en la cocina, donde, gracias a ese estilo tan "country", luce perfecta, divertida y original!



Bueno, pues esto es todo lo que os quería mostrar hoy. Como siempre os digo, no dudéis en darle a cualquier objeto una segunda, tercera o cuarta oportunidad; siempre nos lo agradecerán!

Me despido dando la bienvenida a l@s nuev@s seguidores, que espero pasen por aquí ratitos muy agradables, así como agradeciendo de corazón todas vuestras visitas y el tiempo que dedicáis a dejar un comentario, sugerencia, idea... Sabéis que de ellos se alimenta este pequeño rincón.

Un Fuerte Abrazo y Sed Felices!


lunes, 25 de abril de 2016

"Estantería- Casita" restaurada

Hola a todos, qué tal estáis? Espero que disfrutando de la Primavera, a pesar de los bruscos cambios de tiempo y los alérgenos que nos atacan!

La entrada de hoy está dedicada a un objeto decorativo que lleva conmigo la friolera de cuarenta años, y que, estoy segura, os resulta familiar a la mayoría de vosotras. Se trata de una "estantería-casita" de madera, de aquellas con muchos "habitáculos y buhardillas" que casi todas las niñas adornábamos con jarritos, animalitos y miniaturas varias, muy de moda en los años setenta. 

La historia de mi "estantería-casita" es, probablemente, la misma que la de muchas de las que me estáis leyendo. Mi abuela me la regaló un día, mi padre la colgó en mi habitación y yo la fui llenando con jarras de barro que mi abuela, mi madre y yo buscábamos juntas, con regalos de amigas, con miniaturas que intercambiaba con compañeras de colegio... Y así ha seguido conmigo, como recuerdo entrañable de mi niñez. 

Como es lógico, el paso del tiempo, tres mudanzas y algún cambio de imagen (no muy acertado) habían hecho mella en ella, de modo que decidí someterla a un proceso de "rejuvenecimiento", para que volviese a lucir en todo su esplendor. Tras unos día de trabajo, aquí tenéis el resultado final:



Como os digo, durante muchos años conservé mi "casita" en su estado original, con la madera podíamos decir "en bruto". Más tarde, cuando empezaba a picarme el gusanillo de pintar y cambiar el aspecto de "las cosas", decidí barnizarla en color nogal, pues armonizaba con las estanterías de la buhardilla, donde estaba colgada. Me puse manos a la obra, y así la dejé:


Ahora entendéis lo del poco acierto en el cambio de imagen a que sí? La pobre estaba pidiendo a gritos que le quitasen todo ese barniz de encima, de modo que la primera tarea, y también la más ardua, consistió en desmontar con mucho cuidado la trasera de contrachapado (estaba sujeta solo por grapas) y lijar a conciencia. 

Una vez lijada, procedí a aplicar una buena capa de "cera en crema" de "Americana Decor" a toda la estantería (no a la trasera). El resultado fue espectacular; la madera quedó perfectamente nutrida, con una suavidad y un brillo increíbles, que resaltaban toda la belleza de sus vetas e irregularidades. De modo que, en ese momento, tuve claro que el estilo que tenía que darle a mi "casita" no era otro que el "rustic-chic".

Llegaba el momento entonces de decorar la trasera. Para ello, lo primero fue aplicar dos capas (en cada lado) de pintura chalky color "encaje" también de "Americana Decor". Una vez seca lijamos suavemente, y presentamos la estantería para señalar con un lápiz los distintos huecos que iremos decorando a continuación.

Dado que la "casita" tiene cuatro pisos, decidí "empapelar" las buhardillas y la planta central con un precioso papel de decoupage de "Dayka", muy estilo "shabby". El proceso es tan sencillo como recortar el papel a la medida de los cuadrados que tenemos marcados y pegarlo con cola blanca. 

Los otros dos pisos los pinté con el tono "rosa inocencia" de "Americana Decor", y apliqué una mano de cera como acabado. Finalmente, en el piso inferior fui colocando (con cinta de doble cara), cuadro sí, cuadro no, una cinta de "yute" en color crudo.


A continuación y tras aplicar una buena capa de cera protectora a la parte trasera, había que proceder al montaje de la misma, utilizando pequeños clavos en lugar de grapas. En dicha operación me ayudó mi padre, y dado que algunos clavos del tejado estaban también bastante deteriorados, los cambiamos y reforzamos.


Una vez montada, el último toque consistió en aplicar unas puntillas color crudo, también por medio de cinta adhesiva de doble cara. Et voilá! Hemos conseguido nuestra "estantería-casita" al más puro estilo "rustic-chic". 

Aquí la podéis ver colgada ya en la pared, fijaos como resalta la cera el veteado de la madera!

Ya solo quedaba colocar los adornos, que como os decía, tienen también un importante valor sentimental. 

La colección de jarritas de barro, por ejemplo, son regalos de mis abuelas y mi madre; la casita de cerámica la compré en Mazarrón en unas vacaciones hace 25 años. Los pajaritos de cristal fueron regalo de una compañera en EGB, la copa regalo de mi madrina, y el buho regalo de un buen "amigo". 

Y entre todos ellos, un pequeño guiño a otra de nuestras aficiones, la costura, con el alfiletero regalo de una profesora de patchwork, y dos dedales, recuerdos de "El Museo Sorolla" y "El Escorial" respectivamente.




Lo cierto es que estoy muy contenta con el resultado final. Está colgada en el rincón de la buhardilla que os enseñé en este post y la verdad es que combina a la perfección con toda la decoración. Como siempre digo, no debemos cansarnos de conceder a cualquier objeto, una segunda, tercera o cuarta oportunidad; siempre nos lo agradecerán!


Bueno pues esto es todo cuanto os quería mostrar hoy. Espero que os haya gustado, y al menos os haya traído buenos recuerdos, como todo  lo que nos acerca un poquito a nuestra infancia. 

Me despido como siempre dando la bienvenida a las nuevas seguidoras, y agradeciendo de corazón todas vuestras visitas, cariñosos comentarios, ideas, sugerencias... Os deseo a todos una muy buena semana, y un feliz "puente"!

Un Abrazo y Sed Felices!



sábado, 16 de abril de 2016

Visita al "Palacio del Marqués de Villafranca" (Real Academia de Ingeniería)

Pese a no ser Madrid una ciudad muy "palaciega", persisten aún en ella algunos de los palacios que un día la embelleciesen. La gran mayoría se encuentran hoy reconvertidos en museos, o bien dedicados a dependencias oficiales, siendo este último, el caso del edificio objeto de nuestra visita: el antiguo "Palacio del Marqués de Villafranca", sede actual de la "Real Academia de Ingeniería".

Situado en el popular barrio de "La Latina", muy cerca de la Iglesia de San Andrés, sus orígenes se remontan al siglo XVII, cuando el "V Marqués de Villafranca", Don Pedro Alvarez de Toledo, adquiere varias parcelas en la zona, al pie de la muralla cristiana levantada en el siglo XII, con el fin de establecer su palacio cerca del "Alcázar Real" (costumbre bastante frecuente entre los Nobles de la época). 

 "Plano de Texeira" de 1656 donde se aprecia como debía ser el palacio original situado en la Calle de Don Pedro

Pasan los años, y llegamos así al "XI Marqués de Villafranca", Don José Alvarez de Toledo y Gonzaga. Este contraería matrimonio en 1775 con María Teresa Cayetana, la "XIII Duquesa de Alba" a quien todos conocemos gracias a los retratos que de ella hicese el gran Francisco de Goya. El matrimonio se celebró en el palacio con gran pompa y esplendor, y en él residirían durante varios años, realizando además algunas modificaciones como las dos portadas de estilo "neoclásico" que se abren a la actual "calle de Don Pedro".

Sin embargo ambos esposos fallecieron jóvenes y sin descendencia, de modo que el palacio fue heredado por familiares que no hicieron en él ninguna obra importante, hasta que entrado ya el siglo XIX, es adquirido por otro matrimonio noble: el "Conde de Velle" y la "Marquesa de Pinohermoso". La pareja decide llevar a cabo una profunda transformación del palacio con el fin de adecuarlo al estilo de la época, y por ello se la encargan al arquitecto y escultor Arturo Mélida.

Lamentablemente, tampoco en el siglo XIX se libraban de las crisis económicas, de modo que el matrimonio se vio obligado a fraccionar parte de sus bienes al verse incapaz de hacer frente a los gastos que suponía mantener semejantes posesiones. De dicha venta surgieron el actual "Colegio del Sagrado Corazón" (de las Hijas de la Caridad) y un edificio de viviendas, con vistas al que fuese patio de carruajes del palacio.

Ya en el siglo XX, concretamente en 1962, al fallecer la hasta entonces propietaria "Marquesa viuda de Riudoms", sus herederos deciden vender el edificio nada menos que a una empresa de hostelería que lo reconvierte en uno de los restaurantes más famosos del momento, por el que pasan personajes como Ava Gardner, Jackie Kennedy o los duques de Windsor; será el restaurante "Puerta de Moros". Al cierre del mismo (en los años 80), el edificio pasa a ser la sede de la "Agencia para el Aceite de Oliva", del Ministerio de Agricultura.

Tras este largo periplo llegamos al año 2005, en el que finalmente, Patrimonio del Estado destina el palacio del Marqués de Villafranca como sede de la "Real Academia de Ingeniería", con el compromiso de la misma de llevar a cabo el proyecto de rehabilitación del palacio y devolver las dependencias y elementos artísticos del mismo a su situación original. Tras dos años de obras, supervisadas por los técnicos de Patrimonio Histórico, la sede fue inaugurada por "Don Juan Carlos I" en el año 2010.

Imagino que os estaréis preguntando por qué os he contado todo esto. Bueno, pues de acuerdo a la normativa de Patrimonio Nacional, la Real Academia de Ingeniería se compromete a mostrar de forma gratuita el interior del citado palacio, previa solicitud de visita guiada. Eso fue lo que hicimos precisamente hace un par de semanas, y por ello lo quiero compartir hoy con vosotros, de modo que si os apetece acompañarme podemos empezar el recorrido.

Lo primero que nos mostraron fue un breve documental en el que se destaca de forma pormenorizada, el papel de la ingeniería en nuestra historia y en nuestra vida cotidiana (no en vano estamos en la sede de su Real Academia), aportaciones a las que, quizá por tener tan al alcance de la mano, no damos todo el valor que merecen.

A continuación pasamos a recorrer el palacio, comenzando con uno de sus "tesoros" históricos; un lienzo de más de 20 metros de la "muralla cristiana de Madrid" (construida como hemos dicho en el siglo XII), que se extendía desde la Puerta de la Vega (donde se encontraba la muralla musulmana) hasta la Puerta de Moros, por lo que este fragmento ha quedado perfectamente integrado en el edificio.

Dibujo de "Hoefnaegel" en 1563, donde se observa la muralla cristiana de la "Villa de Madrid.

Inicialmente fue utilizada como muro de carga del palacio.

Está realizada en mampostería de sílex unida con argamasa de cal y arena y tiene 4,5 metros de altura. 


Bajamos entonces por una estrecha escalera para encontrar otra de las joyas que se esconden en el palacio; uno de los primitivos "viajes de agua" que construyesen los "alarifes musulmanes", para conducir las aguas subterráneas desde sus puntos de captación hasta las casas palaciegas como en este caso, o hasta las fuentes públicas donde los menos afortunados debían acudir a por ella.



Es el turno ahora de acceder a las distintas dependencias que decorase en su día Arturo Mélida, y rehabilitase después la Academia de Ingeniería. Lo primero que encontramos es una amplia galería acristalada, soportada por columnas metálicas; el "Salón de Diario", en el que los propietarios del palacio recibían a sus amigos. En la actualidad se encuentra decorada con algunas fotografías que nos muestran su aspecto original (había incluso una mesa de billar) y dibujos de distintos académicos  ilustres.


Para mi gusto, lo más llamativo son las claraboyas acristaladas del techo, con dibujos geométricos de inspiración geométrica.




A continuación pasamos al que fuese "Comedor Principal". Destaca en su decoración el empleo de la caoba (una de las maderas más costosas y "nobles" de la época) en vitrinas, aparadores y sillería. Todos los muebles tienen acabado profusamente tallado, al igual que ocurre con las puertas.



Hay que destacar una constante en todas las habitaciones de la casa: por una parte, el cuidado trabajo de cada una de las chimeneas que encontraremos, y por otra, la importante colección de relojes por ellas distribuidos.


Pero sin duda, el elemento que llama especialmente la atención en esta habitación es el techo, con un elegante  y trabajado artesonado de madera.


Durante los años en que se mantuvo abierto el restaurante "Puerta de Moros" esta estancia se utilizaba como "reservado principal"; hoy se ha habilitado como salita de espera.



Nos adentramos ahora en el "Salón de Baile". Por el tono de sus paredes se le conoció también como "Salón amarillo", efecto incrementado por los numerosos detalles dorados que encontramos en cornisas, molduras, columnas... La decoración es estilo "Luis XV" , destacando los espejos de pared situados a ambos lados de la habitación para darle un efecto de mayor amplitud.



La chimenea en este caso es de mármol, al igual que una estatua de "Venus" que preside la habitación.


Y sin duda, como en el caso anterior, lo más llamativo de la estancia lo constituye el techo, decorado como un nuboso cielo, en el que unos angelotes (muy del gusto de la época) aparecen portando alegorías de las artes y las ciencias. Impresionante la "araña" central que pende de él.


Este salón constituía el comedor principal del restaurante; en la actualidad se utiliza para recepciones, visitas de autoridades...

Accedemos a continuación al llamado "Despacho Renacentista", que pudo ser la biblioteca del palacio y hoy en día es el despacho del Secretario General de la Academia. Igualmente decorada con muebles y chimenea de nogal profusamente trabajados (destacan los apliques de cerámica dedicados a Carlos I de España o Francisco I de Francia, enemigos irreconciliables...). Cabe destacar una vez más el reloj colocado sobre la chimenea.


Es precisamente en esta sala donde nos encontramos con uno de los elementos más curiosos de la casa; sí, lo habéis acertado, nuevamente se trata del techo, cuyo peculiar artesonado de madera se encuentra adornado por platos de cerámica vidriada, dedicados a "Miguel Angel", "Rafael" o "Dante" entre otros. Según nos comentaron, a todo el mundo sorprende que hayan sobrevivido intactos a la Guerra Civil. Igualmente destacable es la lámpara que cuelga de él.



Del despacho pasamos al "Gabinete", actual "Sala de Juntas". Se encuentra presidida por una impresionante chimenea (con su correspondiente reloj) decorada con profusas columnas, angelotes regordetes... Es tal su peso, según nos cuentan, que ha terminado deformando el marco de las puertas situadas a sus lados. Estas, por cierto, decoradas con los blasones correspondientes a los "Condes de Pinohermoso".




El artesonado del techo es nuevamente espectacular, formado por casetones labrados con precisión geométrica, y decorados, cada uno de ellos por una flor de variedad diferente.


En esta sala nos llama además la atención una obra de la que la Academia se siente orgullosa, pues según nos explican es una muy buena reproducción del famoso cuadro de Rubens "La Regencia". No se conoce al autor, pero al parecer es digno de consideración según los expertos.


De camino a la gran escalera, pasamos por un pequeño Despacho, en el que destaca una vez más el techo, pintado este por Joaquin Vaamonde, y una chimenea de marmol primorosamente decorada.




Fijaos en la belleza de los detalles!

Un pequeño hall en el que no puede faltar el reloj correspondiente, en este caso dedicado a "Dante":


Y desde aquí descendemos por la "Escalera de honor" del antiguo palacio, presidida por el escudo nobiliario de sus antiguos propietarios y un tapiz de procedencia flamenca, autor desconocido y cuyo motivo parece ser una boda real.



Y así llegamos al final de nuestra visita, acudiendo a despedirnos este caballero de brillante armadura, pues quién ha visto un palacio que se precie sin su caballero?



Bueno, pues esto es todo lo que os quería mostrar hoy. Espero que os haya gustado; lo cierto es que hay muchos pequeños rincones que llevan toda la vida conviviendo con nosotros y en los que difícilmente reparamos, por ello, son de agradecer todas aquellas iniciativas destinadas a permitir conocerlos un poquito más.

Me despido como siempre dando la bienvenida a los nuevos seguidores, que espero pasen por aquí ratitos agradables, y agradeciendo de corazón a quienes dedicáis un poquito de vuestro tiempo a visitar este pequeño rincón y os tomáis la molestia de dejar vuestro comentario, idea, sugerencia...Gracias a todos!

Sin más os deseo una muy buena semana.

Un Abrazo y Sed Felices!


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