"Haz lo necesario, después todo lo posible, y así conseguirás hasta lo imposible" San Francisco de Asís
domingo, 7 de noviembre de 2021
Cajita de Costura
viernes, 29 de octubre de 2021
¿TRUCO O TRATO?
Hola a todos. Parece increíble lo rápido que pasa el tiempo, pues casi sin darnos cuenta nos encontramos un año más ante la noche de "Halloween", noche de brujas, vampiros y difuntos. Noche de niños recorriendo las casas en busca de caramelos al son del famoso "Truco o trato", de fiestas de disfraces, de veladas entre amigos a la luz de las velas compartiendo historias de terror... Y desde siempre en nuestro país, noche de "buñuelos de viento" (según la tradición, cuando alguien come uno se saca un alma del purgatorio), de "huesos de Santo" y de "Tenorio".
Después de un año tan difícil como el que hemos vivido, todos intentamos recuperar poco a poco nuestra "normalidad", y por eso, mi Ayuntamiento ha decidido convocar un concurso vecinal de iluminación y decoración sobre Halloween. Se trata de fomentar la participación vecinal, y que recuperemos algo de ese contacto que hemos perdido. Como particularmente me encantan estas cosas y disfruto como una enana, no he dudado en participar.
Me encanta la estética americana en la que los elementos principales son las calabazas y las velas, y quise incorporar un elemento muy nuestro: las flores. Por tanto fui combinando crisantemos, pensamientos... con calabazas decoradas, velas y farolillos. Ahora bien, no podía faltar el toque "terrorífico" así que coloqué unas telas de araña a ambos lados de la escalera (con sus correspondientes arañas), y una serie de imprescindibles como fantasmas, brujas, vampiros, y cómo no, más calabazas.
Por último, en la puerta nos recibe un macabro esqueleto cuyos ojos brillan encendidos en sangre!! Ah, y no olvidemos nuestro felpudo, que ya nos da la "bienvenida al lado oscuro".
Finalmente, coloqué algunas luces para realzar el efecto de misterio y listo. La suerte está echada, esperemos la decisión del jurado 😁
Lo cierto es que no hay en España fiesta que se precie que no venga acompañada de sus correspondientes delicias gastronómicas, de modo que, como cada año, tengo la excusa perfecta para pasar un buen rato en la cocina elaborando algún dulce especialmente "terrorífico".
Para abrir boca, aquí os dejo mis particulares "Halloween cupcakes". Con la receta básica de unos "cupcakes" de chocolate, crema pastelera que teñimos con colorantes alimetarios, y unas figuritas de azúcar con una decoración alegórica, podemos conseguir unos pastelitos sabrosos y divertidos que harán las delicias de grandes y pequeños.
Si hay un personaje que simbolice "Halloween" es sin duda "Jack-O- Lantern", vagando eternamente con su calabaza iluminada...De modo que no podía dejar de estar presente en estas "bloody cookies". Compré el preparado en Lidl que para conseguir estas cosillas tan típicas en los países anglosajones es el lugar ideal. Se prepara la masa de las galletas, se hornean en 10 minutos y se cubren con un sangriento fondant. Finalmente las adornamos con nuestras calabazas. Añadimos unos vampiros de chocolate negro y unas calaveras de chocolate blanco para completar el terrorífico efecto y los peques de la casa nos los quitan de las manos:
La historia de "Jack-O-Lantern" es lectura obligada en estas fechas (en las clases de inglés 😀) así que aquí os la dejo por si alguien no la conoce:
"Hace muchos, muchos años, un tacaño y pendenciero irlandés, llamado Jack, tuvo la mala fortuna de encontrarse con el diablo en una taberna, en la Noche de Brujas. Jack, conocido borracho, había bebido mucho, pero pudo engañar al diablo ofreciéndole su alma a cambio de un último trago. El diablo se transformó en una moneda para pagar al camarero, pero Jack rápidamente lo tomó y lo puso en su monedero. Como Jack tenía una cruz en el monedero, el diablo no pudo volver a su forma original. Jack no dejaría ir al diablo hasta que le prometiera no pedirle su alma en 10 años, así que éste no tuvo más remedio que concederle su reclamación.
Jack murió unos años más tarde, pero no pudo entrar al cielo pues durante su vida había sido un golfo, borracho y estafador. Cuando intentó entrar por lo menos en el espantoso infierno, el diablo tuvo que enviarlo de vuelta pues no podía tomar su alma (lo había prometido). "¿Adónde iré ahora?", preguntó Jack, a lo que el diablo contestó: "Vuelve por donde viniste".
El camino de regreso era oscuro y el terrible viento no le dejaba ver nada. El diablo le lanzó a Jack un carbón encendido directamente del infierno para que se guiara en la oscuridad, y Jack lo puso en un nabo que iba comiendo para que no se apagara con el viento. Jack estaba condenado a vagar en las tinieblas eternamente.....
La noche del 31 de octubre, los pueblos de origen céltico, como mandaba la tradición, ahuecaban nabos y ponían carbón en ellos para iluminar el camino de regreso al mundo de los vivos a sus difuntos más queridos y así les daban la bienvenida, al tiempo que se protegían de los malos espíritus. Sin embargo, cuando los irlandeses llegaron a América, descubrieron las calabazas y se dieron cuenta de que estas eran mucho más grandes y fáciles de ahuecar que los nabos, convirtiéndose desde entonces en el tenebroso candil de Jack.
viernes, 22 de octubre de 2021
Black and White Vintage Box
lunes, 18 de octubre de 2021
MACETEROS
Como ya hemos comentado en varias ocasiones, lo bueno de esta bendita afición a las artes decorativas es que cuando miramos algún objeto cotidiano seriamente perjudicado, se abren ante nuestra imaginación un sin fin de posibilidades para devolverle el esplendor perdido (ahí le llevamos la contraria a Whitman). Y eso es exactamente lo que me sucedió con los maceteros que os quiero enseñar hoy.
¿Os gustan? Pues vamos a ver cómo ha sido su proceso de rehabilitación.
Lo primero es ver de qué partíamos, y es que si bien originariamente se trataba de unos maceteros muy vistosos, con un dibujo muy parisino, los estragos del calor y especialmente del paso de "Filomena" los habían dejado irreconocibles:
El primer paso consistió en una buena limpieza con un desengrasante para eliminar polvo y tierra. Y a continuación recurrimos a nuestras queridas amigas, las pinturas "Chalki Finish". En mi caso y para no tener que tocar el interior, que se iba a volver a plantar, utilicé tonos que combinasen con él: blanco antiguo y verde agua.
Comenzamos con la taza, de tal modo que para tapar bien el dibujo aplicamos una primera mano, lijamos suavemente y aplicamos una segunda mano, que cubra bien. Dejamos secar y procedemos a lijar de nuevo para conseguir ese tacto algodonoso tan agradable de las pinturas a la tiza, y para que nos quede bien liso, porque vamos a decorar con decoupage y una servilleta. En ambos maceteros pinté las asas del tazón en verde agua, exactamente igual que los platos.
Para decorar el primero utilicé una servilleta con motivos muy románticos y florales, y una vez seca, con el fin de conseguir ese estilo "vintage" que tanto me gusta, utilicé una plantilla de topos para realizar un estarcido en toda la maceta con la pintura verde agua.
Para el segundo, utilicé una servilleta que tenía guardada desde mis inicios en estas lides, pues me encanta y estaba esperando encontrar la ocasión adecuada para utilizarla. Se trata de hiedra, que vamos recortando y colocando para conseguir la composición deseada, y que sobre la pintura tiza queda perfectamente integrada. El resultado es espectacular.
Teniendo en cuenta que van a estar situados en el exterior y recibiendo agua, para proteger la pintura me decanté por el barniz Soft-Touch de "Americana Decor" que me ha dado muy buenos resultados en ese aspecto. Apliqué tres manos, dejando secar bien entre cada una de ellas. Ya tenía mis maceteros como nuevos otra vez.
Ya solo nos queda plantar unas flores coloridas, y tenemos nuestras tacitas listas para alegrar un rincón del jardín. Quizá sí podamos desafiar al poeta y "volver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores" 😉
Bueno, pues esto es todo lo que quería compartir hoy con vosotros; espero que os haya podido resultar interesante o entretenido. Muchas gracias por vuestras visitas y comentarios. Espero que tengáis una estupenda semana.
Un Abrazo y Sed Felices.
sábado, 16 de octubre de 2021
TEXTURAS
Hola a todos, ¿cómo estáis? Después de muchas vicisitudes, cambios de ánimo, hastío... después de tiempos difíciles como los que a todos nos ha tocado vivir, ha llegado la hora de retomar este cuaderno de bitácora que tan buenos momentos me ha dado y tan buena gente ha puesto en mi camino. Y vamos a retomarlo con una serie de trabajos que podríamos encuadrar en un "mix de técnicas", aunque como vais a poder comprobar, todos tienen un denominador común: las texturas.
jueves, 29 de abril de 2021
G.K.Chesterton y la más alta ocasión que vieron los siglos
Decía G. K. Chesterton que "a cada época la salva un pequeño puñado de hombres que tienen el coraje de ser inactuales", y probablemente nunca hayamos estado más necesitados de ellos que ahora. Nuestra civilización se derrumba gustosamente; Occidente se muere porque quiere morir.
Y precisamente porque nunca como ahora ha sido tan necesario insuflarse de heroísmo, y porque pertenezco a esa especie en vías de extinción de los que no se resignan a dejarse llevar por la corriente, tengo la costumbre de revisitar un poema capaz de devolverme la esperanza: "Lepanto" de "el divino gordo" (como le llama un amigo muy querido).
Hay pocos textos más hermosos, ¿verdad? Pues hoy me gustaría compartir aquí unas humildes reflexiones sobre él.
.- ¿Por qué eligió Chesterton este tema a principios del siglo XX? Por dos cuestiones a mi modo de ver: en primer lugar por una pasión o filia personal, y en segundo por una cuestión social, histórica, por el momento en el que está viviendo y porque es consciente de la proximidad de una contienda que parece inevitable.
Es fácil intuir que el tema representaba una pasión personal conociendo la biografía de “el divino gordo”. Habiendo crecido a finales del XIX como buen burgués, había profesado todo lo que luego repudió: fue escéptico, agnóstico y relativista. Pero hete aquí que un día empezó a analizar la Modernidad de la que su Inglaterra natal era abanderada y a darse cuenta de que el triunfo de la secularización había sido tal que se había llegado a una total negación de la trascendencia. Desde la economía a la familia o a la propia forma de vida, todo era industrial, material, sin ninguna relación con lo absoluto; la persona no era más que una pieza en esa maquinaria, y lo económico primaba sobre la dignidad y la libertad individual.
Llegando a la conclusión de que la Modernidad había fracasado porque en ningún momento lo mundano (incluido el estado) va a proporcionar felicidad al hombre, se ve en la necesidad de formular una hipótesis sustitutoria, algo que le devuelva la trascendencia, y aunque empieza poco a poco a coquetear con el Cristianismo (hasta que finalmente se convierte en un católico ferviente hallando aquí las respuestas que buscaba) empieza también a bucear en la historia para, evidentemente, llegar al periodo en el que toda la sociedad, la vida, estaba fundamentada en la trascendencia, que no es otro que la Edad Media y que le fascina por completo. Y si hay algo trascendente, que ensalce la libertad y la dignidad del hombre, la entrega a los demás, el amor por la patria, el orgullo de pertenencia, eso son las Cruzadas (por cierto aquí juega un papel importante su amigo Belloc, que tiene un libro espectacular sobre ellas del mismo título).
El segundo aspecto es el histórico, pero en cierto modo es inseparable del personal. Chesterton considera que la Modernidad ha fracasado porque se ha fundado sobre verdades relativas y materialismo. Una de sus frases célebres es que “cuando el hombre deja de creer en Dios, empieza a creer en cualquier cosa”, crea religiones de sustitución, y justo ahí estaba viendo el peligro del totalitarismo que empezaba a amenazar a Europa y las pulsiones nacionalistas que acabarían conduciendo en 1914 a la Primera Guerra Mundial.
Por lo tanto, ¿qué mejor símbolo para representar todo eso que “Lepanto, la más alta ocasión que vieron los siglos”?
.- ¿Qué simboliza esa historia de cruzados en la Europa de 1914? Pues bien, el poema de Chesterton, además de bellísimo, es un llamamiento en toda regla. Por un lado representa la necesidad de que toda la “cristiandad” se una contra un enemigo común (en este caso la Alemania de 1911). Por otro supone la reivindicación de un modo de ver y entender la vida, el del Cruzado, pero dejando claro que no es algo que esté sólo al alcance de una élite, sino del común. No deja en ningún momento de ensalzar la figura de Don Juan, el último caballero de Europa, capaz de oír la llamada para defender lo que una vez fue un mundo “dorado”, y que es, precisamente, un hijo ilegítimo: “un príncipe sin corona, en un trono sin nombre, abandonando su dudoso trono e infamado sitial”.
Y por otro lado no tiene recato en contraponer a Don Juan con cada uno de los reyes o el mismísimo Papa. Mientras una se mira al espejo, el otro bosteza en Misa, y el español se muere de miedo, Don Juan coge las armas, parte a la batalla, se enfrenta con valor al enemigo y devuelve la libertad a los hombres. ¿Qué simboliza en aquella Europa? Pues que los políticos estaban, como siempre, muy ocupados cada uno a lo suyo mientras el peligro acechaba, y serían nuevamente los “cruzados” de a pie quienes lucharan, murieran y vencieran (todos esos jóvenes ingleses que fueron a combatir y a los que luego rendiría homenaje en su obra).
Impresionante resulta este verso: “¡Es el que no dice "Kismet"; es el que no conoce el Destino, Es Ricardo, es Raimundo, es Godofredo que llama! Es aquel que arriesga y que pierde y que se ríe cuando pierde”. Chesterton nos está diciendo aquí que es la historia la que llama, todos los que vivieron y murieron antes que ellos, los que con sus aciertos y sus errores no se rindieron para edificar algo que merece ser defendido aún a riesgo de la propia vida (otra frase de Chesterton: “los hombres no luchan porque odien lo que tienen delante sino porque aman lo que tienen detrás”) y que ellos deberán ahora hacer lo propio.
Y ya en los últimos versos: “Cervantes en su galera envaina la espada (Don Juan de Austria regresa con un lauro) Y ve sobre una tierra fatigada un camino roto en España, Por el que eternamente cabalga en vano un insensato caballero flaco, Y sonríe (pero no como los Sultanes), y envaina el acero... (Pero Don Juan de Austria vuelve de la Cruzada.)” nos está diciendo dos cosas: por una parte que pese a que la tierra esté agotada y el camino parezca no llevar a ninguna parte, siempre hubo y siempre habrá hombres capaces de batallar hasta el último aliento por defender los ideales que merecen ser defendidos, aunque los tachen de locos (to dream the impossible dream), en una especie de permanente cruzada contra el mundo moderno. Y en segundo lugar, que a lo que debemos aspirar es a la sonrisa satisfecha (y, siendo un católico convencido, misericordiosa) que producen la conciencia limpia y el deber cumplido, y a huir de las risas crueles de los tiranos.
El último caballero sonríe y envaina el acero. Es un hombre libre.
Y hasta aquí todo lo que quería compartir con vosotros hoy. Como dice otro amigo, nuestra historia está llena de Trafalgares y Lepantos, pero de nosotros depende, ante todo, no dejar de luchar.
Muchas gracias por vuestras visitas y por tomaros el tiempo para dejarme algún comentario, que como siempre digo, son el motor de este pequeño rincón. Os deseo un buen "puente"
Un Abrazo y Sed Felices.











































