Mariquita Pérez fue sin duda la muñeca española más famosa de las décadas de los cuarenta y cincuenta aunque se continuó produciendo hasta 1976. Se convirtió en el objeto de deseo de las niñas de la posguerra, aunque sólo estuviese al alcance de unas pocas.
Contaba con un vestuario de lujo para todas las ocasiones, primorosa ropa interior, zapatos, guantes y demás complementos, de forma que el escaparate de la tienda "Mariquita Pérez" en Madrid cambiaba cada temporada cual si de una firma de alta costura se tratase.
Mi madre, imagino que como muchas otras de su generación, quiso que yo también tuviese la que había sido la muñeca de su infancia, de modo que me regaló allá por el año 75-76 el último modelo que la casa fabricó. Es algo diferente de sus predecesoras. Más esbelta, está hecha de vinilo, con ojos durmientes de largas pestañas, labios entreabiertos, y suave melena de pelo injertado, peinado con raya al lado.
La recibí como os la enseño ahora, con este modelo de abrigo inglés y capota con terciopelo, tan de moda en aquellos años. Estoy segura de que mi madre lo eligió para que fuesemos conjuntadas, porque la encantaba vestirme así jejeje.










