"Art is the only serious thing in the world. And the artist is the only person who is never serious" Oscar Wilde.



"Haz lo necesario, después todo lo posible, y así conseguirás hasta lo imposible" San Francisco de Asís


sábado, 4 de diciembre de 2021

El primer Árbol de Navidad se pudo ver en Madrid

El primer árbol de Navidad llegó a España de la mano y la inteligencia política de una marquesa rusa, allá por la segunda mitad de un convulso siglo XIX y se instaló en Madrid, en la calle Alcalá, en el solar dónde hoy se encuentra el Banco de España.


Sofía Troubezcoy, una de las mujeres más bellas de Europa, nació en Moscú en 1836. Oficialmente era hija del príncipe Troubezcoy, aunque ella presumía de ser hija del Zar Nicolás I (y parece que no se equivocaba mucho, pues el Zar prestó especial atención a su madre durante un viaje de su "padre" al Cáucaso).

Huérfana muy pronto, Sofía quedó al cuidado de la zarina viuda Carlota de Prusia, con lo que su educación no pudo ser más esmerada. Fue allí, en la corte, donde conoció a su primer marido, el embajador francés y hermano de Napoleón III, Carlos Augusto, duque de Morny.  Sofía, profundamente enamorada de su marido, vivió feliz en San Petersburgo y París hasta que Carlos muere en 1865 y se ve sumida en un profundo dolor, luto y aislamiento. 

Sin embargo, un día en el que la hermosa viuda se encontraba revisando algunos documentos, caen en sus manos una serie de cartas de su marido a varias amantes. Del dolor pasó a la incredulidad y de allí a la indignación, de modo que en ese mismo momento decide mandar el luto a paseo... y a vivir, qué son dos días.

Y así, paseando una mañana por el Bosque de Boulonge, conoce a un español elegante, divertido, lleno de títulos y lo que es mucho más importante ¡soltero!. Pepe Osorio, duque de Sesto y marqués de Alcañices (sí, el de las patillas de "¿Dónde vas Alfonso XII?"). 

El flechazo fue inmediato y hubo boda. Alcañices era el mentor del joven príncipe Alfonso con la familia real en el exilio y hasta la propia Isabel II le dijo: "has tardado mucho en decirte Pepe, pero te felicito. Sofía es encantadora".

La feliz pareja se trasladó a Madrid, instalándose en el Palacio de Alcañices (en la C/Alcalá 74). Y  es allí donde en la Navidad de 1870 Sofía decide poner un enorme árbol iluminado, costumbre muy arraigada en Rusia pero nunca vista antes en Madrid. Los madrileños, embelesados, acudían a verlo desde todos los rincones, pues el árbol sobresalía por su gran altura. Asombrada por el interés que despertaba, Sofía decidió entonces abrir un sábado su Palacio y permitir que lo pudieran admirar mejor. El único requisito fue: ser "alfonsino".


¿Generosidad, inteligencia política, conspiración...?  Sea por lo que fuere, el primer árbol de Navidad en España se pudo ver en Madrid. 

Muchos años han pasado desde entonces. Reyes, conspiraciones y guerras, dichas y desgracias. Pero Madrid, acogedora como siempre, recupera cada año la tradición para llenar de luz sus calles y plazas, de sonrisas nuestros rostros y de calor nuestros corazones. 

Empieza la cuenta atrás. En Madrid es Navidad.

Esto es todo lo que quería hoy compartir con vosotros; espero que os haya resultado interesante. Muchas gracias por vuestras visitas y comentarios. Disfrutad mucho de este "puente".

Un Abrazo y Sed Felices!


domingo, 7 de noviembre de 2021

Cajita de Costura

Hola a todos. Aquí estoy de nuevo con un detallito para regalar, un pequeño costurero, elaborado a partir de una cajita de madera.



Como digo, partimos de una cajita de madera en bruto de las que se encuentran en cualquier bazar. Después de un buen lijado, apliqué un par de manos de pintura a la tiza de color chocolate, lijando nuevamente entre mano y mano para que quede suave y atercipelada. Dejé secar, y apliqué una vela por los bordes y las zonas donde quería que al decapar apareciese dicho color. A continuación, un par de manos de pintura a la tiza en color arena , tanto por el interior como por fuera, para, una vez bien seco, proceder al lijado del exterior consiguiendo ese aspecto "Vintage" que tanto me gusta.

En la parte inferior de la caja apliqué una tira de yute con cinta adhesiva de doble cara, y sobre ella una cintita de organza en marrón chocolate, que rematé con un lazo central. Para la parte superior, unos "charms" preciosos con motivos de costura (me encantan especialmente la máquina de coser y las tijeritas!), pegados también con cinta de doble cara.




En el interior quería algo muy sencillo, así que únicamente decapé los bordes, dejando la parte superior en color arena. En el fondo, la silueta de una máquina de coser, realizada en estarcido a partir de una plantilla de fabricación casera.



Un par de manitas de barniz satinado en spray y listo! La verdad es que me encanta el resultado final, lista para llenarla de hilos, acericos, porta-agujas... Casi sin avisar ha empezado la cuenta atrás para Navidad y ya estoy liada con los regalos! 

Os dejo una última foto para que podáis apreciar los "charms" en detalle, a que son una  preciosidad? Los podéis encontrar en bolsitas, en mercerías especializadas, tiendas de patchwork... en "Creativa" había muchísimos, de muy variados motivos y todos divinos.



Bueno, pues esto es todo lo que quería compartir hoy con vosotros; espero que os haya gustado. Me despido  dando como siempre la bienvenida a los nuevos seguidores y agradeciendo de corazón todas vuestras visitas y cariñosos comentarios. Os deseo una buena semana.

Un Abrazo y Sed Felices!


viernes, 29 de octubre de 2021

¿TRUCO O TRATO?

Hola a todos. Parece increíble lo rápido que pasa el tiempo, pues casi sin darnos cuenta nos encontramos un año más ante la noche de "Halloween", noche de brujas, vampiros y difuntos. Noche de niños recorriendo las casas en busca de caramelos al son del famoso "Truco o trato", de fiestas de disfraces, de veladas entre amigos a la luz de las velas compartiendo historias de terror... Y desde siempre en nuestro país, noche de "buñuelos de viento"  (según la tradición, cuando alguien come uno se saca un alma del purgatorio), de "huesos de Santo" y de "Tenorio".

Después de un año tan difícil como el que hemos vivido, todos intentamos recuperar poco a poco nuestra "normalidad", y por eso, mi Ayuntamiento ha decidido convocar un concurso vecinal de iluminación  y decoración sobre Halloween. Se trata de fomentar la participación vecinal, y que recuperemos algo de ese contacto que hemos perdido. Como particularmente me encantan estas cosas y disfruto como una enana, no he dudado en participar.

Me encanta la estética americana en la que los elementos principales son las calabazas y las velas, y quise incorporar un elemento muy nuestro: las flores. Por tanto fui combinando crisantemos, pensamientos... con calabazas decoradas, velas y farolillos. Ahora bien, no podía faltar el toque "terrorífico" así que coloqué unas telas de araña a ambos lados de la escalera (con sus correspondientes arañas), y una serie de imprescindibles como fantasmas, brujas, vampiros, y cómo no, más calabazas.



Por último, en la puerta nos recibe un macabro esqueleto cuyos ojos brillan encendidos en sangre!! Ah, y no olvidemos nuestro felpudo, que ya nos da la "bienvenida al lado oscuro".

Finalmente, coloqué algunas luces para realzar el efecto de misterio y listo. La suerte está echada, esperemos la decisión del jurado 😁


Lo cierto es que no hay en España fiesta que se precie que no venga acompañada de sus correspondientes delicias gastronómicas, de modo que, como cada año, tengo la excusa perfecta para pasar un buen rato en la cocina elaborando algún dulce especialmente "terrorífico".

Para abrir boca, aquí os dejo mis particulares "Halloween cupcakes". Con la receta básica de unos "cupcakes" de chocolate, crema pastelera que teñimos con colorantes alimetarios, y unas figuritas de azúcar con una decoración alegórica, podemos conseguir unos pastelitos sabrosos y divertidos que harán las delicias de grandes y pequeños. 


Si hay un personaje que simbolice "Halloween" es sin duda "Jack-O- Lantern", vagando eternamente con su calabaza iluminada...De modo que no podía dejar de estar presente en estas "bloody cookies". Compré el preparado en Lidl que para conseguir estas cosillas tan típicas en los países anglosajones es el lugar ideal. Se prepara la masa de las galletas, se hornean en 10 minutos y se cubren con un sangriento fondant. Finalmente las adornamos con nuestras calabazas. Añadimos unos vampiros de chocolate negro y unas calaveras de chocolate blanco para completar el terrorífico efecto y los peques de la casa nos los quitan de las manos:


La historia de "Jack-O-Lantern" es lectura obligada en estas fechas (en las clases de inglés 😀) así que aquí os la dejo por si alguien no la conoce:

"Hace muchos, muchos años, un tacaño y pendenciero irlandés, llamado Jack, tuvo la mala fortuna de encontrarse con el diablo en una taberna, en la Noche de Brujas. Jack, conocido borracho, había bebido mucho, pero pudo engañar al diablo ofreciéndole su alma a cambio de un último trago. El diablo se transformó en una moneda para pagar al camarero, pero Jack rápidamente lo tomó y lo puso en su monedero. Como Jack tenía una cruz en el monedero, el diablo no pudo volver a su forma original. Jack no dejaría ir al diablo hasta que le prometiera no pedirle su alma en 10 años, así que éste  no tuvo más remedio que concederle su reclamación. 

 Jack murió unos años más tarde, pero no pudo entrar al cielo pues durante su vida había sido un golfo, borracho y estafador. Cuando intentó entrar por lo menos en el espantoso infierno, el diablo tuvo que enviarlo de vuelta pues no podía tomar su alma (lo había prometido). "¿Adónde iré ahora?", preguntó Jack, a lo que el diablo contestó: "Vuelve por donde viniste". 

El camino de regreso era oscuro y el terrible viento no le dejaba ver nada. El diablo le lanzó a Jack un carbón encendido directamente del infierno para que se guiara en la oscuridad, y Jack lo puso en un nabo que iba comiendo para que no se apagara con el viento. Jack estaba condenado a vagar en las tinieblas eternamente..... 

La noche del 31 de octubre, los pueblos de origen céltico, como mandaba la tradición, ahuecaban nabos y ponían carbón en ellos para iluminar el camino de regreso al mundo de los vivos a sus difuntos más queridos y así les daban la bienvenida, al tiempo que se protegían de los malos espíritus. Sin embargo, cuando los irlandeses llegaron a América, descubrieron  las calabazas y se dieron cuenta de que estas eran mucho más grandes y fáciles de ahuecar que los nabos, convirtiéndose desde entonces en el tenebroso candil de Jack.

Y con todo esto en mente, os presento mi bizcocho de Halloween (tan sencillo como utilizar un molde en forma de calabaza, también de Lidl, y decorar los ojos y la boca con chocolate y la manga pastelera). Deliciosa y original:


Bueno, pues esto es todo lo que quería compartir hoy con vosotros. Os deseo un Feliz Halloween, Festividad de Todos los Santos, y celebréis lo que celebréis, que aprovechéis con toda intensidad los buenos momentos, y especialmente, que disfrutéis mucho de los vuestros, porque la vida son dos días y uno está lloviendo.

Quiero aprovechar también esta entrada para recordar, con todo respeto y cariño, a todos aquellos que nos han dejado durante este tiempo de pandemia. Siempre presentes en nuestros corazones.

Muchas gracias por vuestras visitas y comentarios.

Un Fuerte Abrazo  y Sed Felices.

viernes, 22 de octubre de 2021

Black and White Vintage Box

Hola a todos, ¿como estáis? Sin darnos cuenta nos hemos metido de lleno en el último trimestre del año, repleto de celebraciones, con lo que no está de más ir empezando a pensar en los regalos que tenemos/queremos hacer. De modo que me he puesto manos a la obra y hoy me apetece compartir con vosotros  el primero de dichos trabajos:



Efectivamente, vamos a partir de un soporte archiconocido, una cajita de madera, y vamos a ir utilizando diferentes materiales (pintura acrílica, pasta relieve, puntillas, servilletas...) y técnicas (estarcido, decoupage...).  Lo primero que tenemos que hacer es desmontar nuestra cajita (guardando bien todos los tornillos 😉) y lijar la madera hasta que quede bien suave.


Vamos a empezar a trabajar la parte inferior. Tenía muy claro el motivo que quería, de modo que lo primero fue pintar con acrílico en blanco, para después aplicar un estarcido de florecillas negras y crear el efecto de topos. En el interior, utilizando cola de decoupage, pegué una servilleta muy victoriana en el fondo, mientras que dejé los laterales pintados en negro para crear contraste.

Pasé entonces a la parte superior, y en el interior utilicé la misma servilleta, aplicándola con cola de decoupage y pintando los bordes en negro.



Y ahora vamos con el exterior. En este punto decidí utilizar pasta relieve, aplicándola con espátula de manera irregular por toda la superficie. Con papel fotográfico me fabriqué una plantilla casera con un motivo similar al de la servilleta interior y apliqué pasta relieve con el fin de conseguir un efecto 3D. 
Cuando la pasta estuvo bien seca, pinté con acrílico blanco, y sobre él con acrílico negro. A continuación vamos decapando suavemente con la lija hasta hacer aflorar el motivo central, y conseguir el efecto "vintage" que tanto me gusta.



Debemos aplicar, tanto en el exterior como en el interior un par de manos de barniz satinado en spray, y una vez seco, podemos volver a montar nuestra caja. 

Faltaba un último detalle para conseguir un efecto más romántico: colocar una puntilla en la parte inferior (con cinta adhesiva de doble cara) y sobre ella una cinta de raso negro. Ahora sí, ya tenemos nuestra cajita terminada y disponible para cualquier encargo o regalo.





Bueno, pues esto es todo lo que quería compartir hoy con vosotros; espero que os haya gustado o al menos os haya podido resultar interesante. Muchas gracias por vuestras visitas y cariñosos comentarios; os deseo un estupendo fin de semana.

Un Abrazo y Sed Felices.


lunes, 18 de octubre de 2021

MACETEROS

Como ya hemos comentado en varias ocasiones, lo bueno de esta bendita afición a las artes decorativas es que cuando miramos algún objeto cotidiano seriamente perjudicado, se abren ante nuestra imaginación un sin fin de posibilidades para devolverle el esplendor perdido (ahí le llevamos la contraria a Whitman). Y eso es exactamente lo que me sucedió con los maceteros que os quiero enseñar hoy. 


¿Os gustan? Pues vamos a ver cómo ha sido su proceso de rehabilitación. 

Lo primero es ver de qué partíamos, y es que si bien originariamente se trataba de unos maceteros muy vistosos, con un dibujo muy parisino, los estragos del calor y especialmente del paso de "Filomena" los habían dejado irreconocibles:


El primer paso consistió en una buena limpieza con un desengrasante para eliminar polvo y tierra. Y a continuación recurrimos a nuestras queridas amigas, las pinturas "Chalki Finish". En mi caso y para no tener que tocar el interior, que se iba a volver a plantar, utilicé tonos que combinasen con él: blanco antiguo y verde agua. 

Comenzamos con la taza, de tal modo que para tapar bien el dibujo aplicamos una primera mano, lijamos suavemente y aplicamos una segunda mano, que cubra bien. Dejamos secar y procedemos a lijar de nuevo para conseguir ese tacto algodonoso tan agradable de las pinturas a la tiza, y para que nos quede bien liso, porque vamos a decorar con decoupage y una servilleta. En ambos maceteros pinté las asas del tazón en verde agua, exactamente igual que los platos.

Para decorar el primero utilicé una servilleta con motivos muy románticos y florales, y una vez seca, con el fin de conseguir ese estilo "vintage" que tanto me gusta, utilicé una plantilla de topos para realizar un estarcido en toda la maceta con la pintura verde agua. 



Para el segundo, utilicé una servilleta que tenía guardada desde mis inicios en estas lides, pues me encanta y estaba esperando encontrar la ocasión adecuada para utilizarla. Se trata de hiedra, que vamos recortando y colocando para conseguir la composición deseada, y que sobre la pintura tiza queda perfectamente integrada. El resultado es espectacular.


Teniendo en cuenta que van a estar situados en el exterior y recibiendo agua, para proteger la pintura me decanté por el barniz Soft-Touch de "Americana Decor" que me ha dado muy buenos resultados en ese aspecto. Apliqué tres manos, dejando secar bien entre cada una de ellas. Ya tenía mis maceteros como nuevos otra vez. 


Ya solo nos queda plantar unas flores coloridas, y tenemos nuestras tacitas listas para alegrar un rincón del jardín. Quizá sí podamos desafiar al poeta y "volver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores" 😉


Bueno, pues esto es todo lo que quería compartir hoy con vosotros; espero que os haya podido resultar interesante o entretenido. Muchas gracias por vuestras visitas y comentarios. Espero que tengáis una estupenda semana.

Un Abrazo y Sed Felices.

sábado, 16 de octubre de 2021

TEXTURAS

Hola a todos, ¿cómo estáis? Después de muchas vicisitudes, cambios de ánimo, hastío... después de tiempos difíciles como los que a todos nos ha tocado vivir, ha llegado la hora de retomar este cuaderno de bitácora que tan buenos momentos me ha dado y tan buena gente ha puesto en mi camino. Y vamos a retomarlo con una serie de trabajos que podríamos encuadrar en un "mix de técnicas", aunque como vais a poder comprobar, todos tienen un denominador común: las texturas.

Como ya he mencionado en alguna otra ocasión, los motivos asiáticos y geométricos son siempre un acierto si hablamos de decoración, de modo que en primer lugar os voy a presentar un tríptico con algunos de los elementos más característicos de la estética japonesa. Para realizarlo delimité diferentes zonas de cada lienzo y con una espátula fui aplicando pasta relieve lisa y haciendo un dibujo; una vez seca, pinté en azul claro y con pincel seco y pintura plateada fui sacando los relieves. El sol está realizado también con pasta relieve, pintada después en  blanco roto. El resto de cada lienzo lo cubrí con pasta relieve, en este caso de textura arena y lo pinté de color naranja, más suave en unas zonas y más vivo en otras. Y finalmente, para el árbol y las letras me fabriqué unas plantillas para estarcir con papel fotográfico. Hechas las flores con pequeños toques con un pincel de punta redonda, aplicamos dos capas de barniz satinado en spray, y ya tenemos nuestro trabajo listo para colgar. 
¿Qué os parece?




El siguiente trabajo que os quiero enseñar es un díptico con motivos florales, que realicé como regalo de Navidad para una doctora (sí, yo soy de las que todavía tiene la costumbre de regalarles).

En este caso utilizamos dos lienzos 3D y, en primer lugar realizamos el marco: lo delimitamos, aplicamos pasta relieve de textura arena y vamos creando los efectos que deseamos (dado que el motivo principal son unas flores con relieves dorados, lo que pretendí conseguir fue un efecto antiguo, romántico). A continuación pintamos la parte central en color marfil y aplicamos ya el motivo con cola de decoupage
El siguiente paso es decorar el propio marco: para ello primero aplicamos el color base (verde agua), y una vez bien seco procedemos a aplicar pintura dorada a pincel seco, con el fin de que aparezcan todos los relieves que habíamos creado, de modo que el marco nos recuerde al metal envejecido. Finalmente, se aplican dos manos de barniz satinado en spray.





Continuamos con los motivos asiáticos. Para realizar estos dos cuadros (el segundo fue un encargo de una compañera de trabajo) he combinado varias técnicas: dividimos el lienzo en dos zonas, de manera que en la superior aplicamos una base de pasta relieve con textura arena y pintamos con pintura acrílica color vainilla. Elegimos una servilleta con los motivos que nos gusten y la vamos colocando con cola de  decoupage. Creamos unos efectos con pasta relieve y sombreados, unos "tatuajes" con tulip a mano alzada, y una leyenda con estarcido, y ya lo tenemos. 
Vamos ahora a la parte inferior: para realzar el toque asiático y envejecido  realizamos unas bandas de los mismos tonos con un craquelado, y rematamos nuevamente a modo de "tatuajes" con tulip a mano alzada. 
¿Espero que os guste el resultado!




Aquí tenemos un cuadro que no puede ser más sencillo, y que sin embargo queda muy bien en una bodega, cocina... Para realizarlo utilicé una una tabla de DM a la que apliqué una capa generosa de pasta relieve textura arena con espátula. Una vez seca la pinté con acrílico color mantequilla, para, con cola de decoupage y una servilleta ir creando una composición a mi gusto. Una vez que todo estuvo bien seco, apliqué una pátina de betún de judea rebajado con cera para dar un tono envejecido. El remate consistió, como siempre, en un barniz mate o satinado en spray.



Volvemos nuevamente a los motivos orientales. Sobre un lienzo 3D vamos a realizar una división en zonas más o menos geométricas, de modo que en cada uno de los cuadrados vamos a aplicar pasta relieve y a crear texturas diferentes con la espátula y un tenedor de plástico (una vez seca las pinté con con acrílico y esta vez sin pincel seco porque me gustaban de un sólo tono). Llega ahora el motivo principal, realizado con acrílicos a mano alzada, directamente sobre el lienzo. Con un corta pastas había delimitado unos círculos en la pasta relieve, en los que  pintar unas letras orientales.
Dejamos secar, aplicamos dos manos de barniz satinado en spray, y listo. Aquí tenemos el resultado final:




Dejamos los lienzos y vamos a utilizar ahora otro soporte. Tenía por ahí rodando un paragüero de esos metálicos de oficina en color gris (muy feo vaya), así que decidí darle una segunda oportunidad. Lo primero que hice fue aplicar una imprimación fosfatante (para metales), tanto por dentro como por fuera. Cuando hubo secado, apliqué una capa de pasta relieve de textura arena que pinté con acrílico color mantequilla (gomas y asas en color chocolate).
Pretendía darle un toque "country", de modo que elegí una servilleta con unos caballos muy "british" y fui colocándola con cola de decoupage. Mediante unos toquecitos con esponja de acrílicos rosados y ocres conseguí integrar bien el dibujo, y como acabado final fui aplicando una pátina de betún de judea rebajado con cera. Dos manos de barniz satinado en spray, et voilá!





Bueno, pues esto es todo lo que quería compartir hoy con vosotros. Como podéis ver, con los mismos materiales y las mismas técnicas se abren ante nosotros un sin fin de posibilidades. Espero que os haya podido resultar entretenido o interesante. 
Muchas gracias por estar ahí, prometo que no pasará tanto tiempo sin volver a actualizar. Gracias por vuestras visitas, comentarios, sugerencias... Espero que paséis una magnífica semana.

Un Abrazo y Sed Felices.



jueves, 29 de abril de 2021

G.K.Chesterton y la más alta ocasión que vieron los siglos

Decía G. K. Chesterton que "a cada época la salva un pequeño puñado de hombres que tienen el coraje de ser inactuales", y probablemente nunca hayamos estado más necesitados de ellos que ahora. Nuestra civilización se derrumba gustosamente; Occidente se muere porque quiere morir.

Y precisamente porque nunca como ahora ha sido tan necesario insuflarse de heroísmo, y porque pertenezco a esa especie en vías de extinción de los que no se resignan a dejarse llevar por la corriente, tengo la costumbre de revisitar un poema capaz de devolverme la esperanza: "Lepanto" de "el divino gordo" (como le llama un amigo muy querido).


Hay pocos textos más hermosos, ¿verdad? Pues hoy me gustaría compartir aquí unas humildes reflexiones sobre él.

 .- ¿Por qué eligió Chesterton este tema a principios del siglo XX? Por dos cuestiones a mi modo de ver: en primer lugar por una pasión o filia personal, y en segundo por una cuestión social, histórica, por el momento en el que está viviendo y porque es consciente de la proximidad de una contienda que parece inevitable.

Es fácil intuir que el tema representaba una pasión personal conociendo la biografía de “el divino gordo”. Habiendo crecido a finales del XIX  como buen burgués, había profesado todo lo que luego repudió: fue escéptico, agnóstico y relativista. Pero hete aquí que un día empezó a analizar la Modernidad de la que su Inglaterra natal era abanderada y a darse cuenta de que el triunfo de la secularización había sido tal que se había llegado a una total negación de la trascendencia. Desde la economía a la familia o a la propia forma de vida, todo era industrial, material, sin ninguna relación con lo absoluto; la persona no era más que una pieza en esa maquinaria, y lo económico primaba sobre la dignidad y la libertad individual. 

Llegando a la conclusión de que la Modernidad había fracasado porque en ningún momento lo mundano (incluido el estado) va a proporcionar felicidad al hombre, se ve en la necesidad de formular una hipótesis sustitutoria, algo que le devuelva la trascendencia, y aunque empieza poco a poco a coquetear con el Cristianismo (hasta que finalmente se convierte en un católico ferviente hallando aquí las respuestas que buscaba) empieza también a bucear en la historia para, evidentemente, llegar al periodo en el que toda la sociedad, la vida, estaba fundamentada en la trascendencia, que no es otro que la Edad Media y que le fascina por completo. Y si hay algo trascendente, que ensalce la libertad y la dignidad del hombre, la entrega a los demás, el amor por la patria, el orgullo de pertenencia, eso son las Cruzadas (por cierto aquí juega un papel importante su amigo Belloc, que tiene un libro espectacular sobre ellas del mismo título). 

El segundo aspecto es el histórico, pero en cierto modo es inseparable del personal. Chesterton considera que la Modernidad ha fracasado porque se ha fundado sobre verdades relativas y materialismo. Una de sus frases célebres es que “cuando el hombre deja de creer en Dios, empieza a creer en cualquier cosa”, crea religiones de sustitución, y justo ahí estaba viendo el peligro del totalitarismo que empezaba a amenazar a Europa y las pulsiones nacionalistas que acabarían conduciendo en 1914 a la Primera Guerra Mundial.

Por lo tanto, ¿qué mejor símbolo para representar todo eso que “Lepanto, la más alta ocasión que vieron los siglos”? 



.- ¿Qué simboliza esa historia de cruzados en la Europa de 1914? Pues bien, el poema de Chesterton, además de bellísimo, es un llamamiento en toda regla. Por un lado representa la necesidad de que toda la “cristiandad” se una contra un enemigo común (en este caso la Alemania de 1911). Por otro supone la reivindicación de un modo de ver y entender la vida, el del Cruzado, pero dejando claro que no es algo que esté sólo al alcance de una élite, sino del común. No deja en ningún momento de ensalzar la figura de Don Juan, el último caballero de Europa, capaz de oír la llamada para defender lo que una vez fue un mundo “dorado”, y que es, precisamente, un hijo ilegítimo: “un príncipe sin corona, en un trono sin nombre, abandonando su dudoso trono e infamado sitial”.

Y por otro lado no tiene recato en contraponer a Don Juan con cada uno de los reyes o el mismísimo Papa. Mientras una se mira al espejo, el otro bosteza en Misa, y el español se muere de miedo, Don Juan coge las armas, parte a la batalla, se enfrenta con valor al enemigo y devuelve la libertad a los hombres. ¿Qué simboliza en aquella Europa? Pues que los políticos estaban, como siempre, muy ocupados cada uno a lo suyo mientras el peligro acechaba, y serían nuevamente los “cruzados” de a pie quienes lucharan, murieran y vencieran (todos esos jóvenes ingleses que fueron a combatir y a los que luego rendiría homenaje en su obra). 


Impresionante resulta este verso: “¡Es el que no dice "Kismet"; es el que no conoce el Destino, Es Ricardo, es Raimundo, es Godofredo que llama! Es aquel que arriesga y que pierde y que se ríe cuando pierde”. Chesterton nos está diciendo aquí que es la historia la que llama, todos los que vivieron y murieron antes que ellos, los que con sus aciertos y sus errores no se rindieron para edificar algo que merece ser defendido aún a riesgo de la propia vida (otra frase de Chesterton: “los hombres no luchan porque odien lo que tienen delante sino porque aman lo que tienen detrás”) y que ellos deberán ahora hacer lo propio.

Y ya en los últimos versos: “Cervantes en su galera envaina la espada (Don Juan de Austria regresa con un lauro) Y ve sobre una tierra fatigada un camino roto en España, Por el que eternamente cabalga en vano un insensato caballero flaco, Y sonríe (pero no como los Sultanes), y envaina el acero... (Pero Don Juan de Austria vuelve de la Cruzada.)”  nos está diciendo dos cosas: por una parte que pese a que la tierra esté agotada y el camino parezca no llevar a ninguna parte, siempre hubo y siempre habrá hombres capaces de batallar hasta el último aliento  por defender los ideales que merecen ser defendidos, aunque los tachen de locos (to dream the impossible dream), en una especie de permanente cruzada contra el mundo moderno. Y en segundo lugar, que a lo que debemos aspirar es a la sonrisa satisfecha (y, siendo un católico convencido, misericordiosa) que producen la conciencia limpia y el deber cumplido, y a huir de las risas crueles de los tiranos. 

El último caballero sonríe y envaina el acero. Es un hombre libre. 

Y hasta aquí todo lo que quería compartir con vosotros hoy. Como dice otro amigo, nuestra historia está llena de Trafalgares y Lepantos, pero de nosotros depende, ante todo, no dejar de luchar.

Muchas gracias por vuestras visitas y por tomaros el tiempo para dejarme algún comentario, que como siempre digo, son el motor de este pequeño rincón. Os deseo un buen "puente"

Un Abrazo y Sed Felices.