"Art is the only serious thing in the world. And the artist is the only person who is never serious" Oscar Wilde.



"Haz lo necesario, después todo lo posible, y así conseguirás hasta lo imposible" San Francisco de Asís


lunes, 7 de septiembre de 2015

Los Museos de París: "Musée d'Orsay"

Hola a tod@s! Qué tal estáis? Supongo que sobrellevando lo mejor posible la vuelta a la rutina, y con ganas de descubrir lo que la nueva temporada nos tiene reservado...Ánimo, seguro que lo mejor está por llegar!

Hoy quisiera compartir con vosotr@s un nuevo post dedicado a mis incursiones por los museos de París. Si como os comentaba en la entrada anterior mi primera parada fue el "Musée du Louvre", la segunda tuvo lugar en el que, con permiso del anterior, es probablemente el museo más famoso y visitado de la ciudad, el "Musée d'Orsay".

Situado a orillas del Sena, frente al "Jardín de las Tullerías" y junto al "Museo de la Legión de Honor", destaca no sólo por la importancia de las colecciones que alberga, sino por el edificio en el que se encuentra ubicado: la antigua "estación de Orsay", construida con motivo de la "Exposición Universal" de 1900.




Diseñada por el arquitecto "Víctor Laloux" quien disimularía las estructuras metálicas de la estación con una fachada de estilo académico con el fin de integrarla en su elegante vecindario, se mantuvo operativa como cabeza de línea del suroeste de Francia hasta 1939. Fue utilizada más tarde como centro de expedición de los paquetes postales para los prisioneros durante la guerra o como centro de acogida de los mismos en el momento de la Liberación, hasta que en 1973 fuese inscrita en el Inventario de Monumentos Históricos. 

En 1977-78, por iniciativa del Presidente Valéry Giscard d'Estaing, se iniciarán  los trabajos de reestructuración de la estación, con el fin de convertirla en museo. Será otro Presidente, François Mitterrand, el encargado de inaugurar el nuevo museo, que abriría sus puertas al público el 9 de diciembre de 1986. 



Vista lateral del museo. Bajando las escaleras... 

...nos encontraremos con el "Museo de la Legión de Honor"

Si el propio edificio es ya la primera "obra de arte" que podemos admirar, también lo son los diferentes grupos escultóricos que decoran el "patio" o plaza del museo:

"Rhinocéros" de Henri-Alfred Jacquemart (1878)

"Éléphant" de Emmanuel Fremiet (1878)

"L'Europe" de Alexandre Schoenewerck, "L'Asie" de Alexandre Falguière y 
"L'Afrique" de Eugène Delaplanche (1878)

Tras disfrutar de la belleza del edificio y sus exteriores es hora de visitar el interior. Las colas para acceder son si cabe mayores que en el "Louvre", por lo que resulta muy útil el "Paris Museum Pass", gracias al cual tenemos acceso prioritario por la "puerta C". 

El recorrido por el interior del museo se encuentra distribuido en tres niveles, aprovechando la estructura de la antigua estación: la gran nave se utiliza como eje central del recorrido, mientras la marquesina se transforma en la entrada principal. 

Así, en la planta baja las salas están distribuidas a ambos lados del patio central convertido ahora en el "Pasillo de las esculturas":

"Pasillo de las esculturas"

 El reloj interior es una auténtica maravilla!!


En el nivel intermedio, las terrazas dominan el patio e introducen a cada sala de exposición:



Y por último el piso superior, está acondicionado encima del vestíbulo, prolongándose desde el reloj exterior, hasta la terraza:




El "Musée d'Orsay" expone las obras de la segunda mitad del siglo XIX, desde 1848 hasta 1905 aproximadamente, abarcando por tanto varios estilos, escuelas y corrientes artísticas.

La planta baja o "nivel 0" alberga las obras del periodo 1850-1875. La nave central como hemos dicho está dedicada a las esculturas (cerca de 1200 distribuidas por todo el museo) ya que al estar alumbrada por la luz natural y cambiante que procede de la cúpula de vidrio, se permite al público descubrir cada obra con toda su riqueza y diversidad. Entre otras podemos destacar:


"Libertad" (Frédéric-Auguste Bartholdi )

"Ugolino" (Jean-Baptiste Carpeaux)

"Tarcisio mártir cristiano" (Alexandre Falguière)

"David" (Antonin Mercié)

"Anacreonte" (Eugène Guillaume)


En lo que se refiere a la pintura, podemos encontrar, desde la corriente academicista de la década de 1850-60,  los inicios del Simbolismo y el Realismo, hasta los inicios del Impresionismo:

"Dante y Virgilio" (William Bouguereau)

"Las Oreadas" (William Bouguereau)

"Cosechadoras" y "La Hilandera" (Jean-François Millet)

"Caza de los ciervos" (Gustave Courbet)

"La Goulue y Valentin le Désossé bailando en la sala del Moulin Rouge" (Toulouse Lautrec) 

Dentro de la variedad de estilos llaman la atención "Las celebridades del Justo Medio", de Honoré Daumier. Se trata de alrededor de cuarenta bustos caricaturescos, en barro crudo pintado al óleo, de diputados, pares de Francia o allegados de Daumier,  modelados por el artista a petición del fundador de los diarios satíricos "La Caricature y Charivari", opuestos a la monarquía:



Por último, en esta planta podemos encontrar también, perfectamente integrada en el recorrido, la arquitectura, que pretende reflejar a París con su rostro de capital moderna. Para ello se ha seleccionado uno de los edificios emblemáticos del Segundo Imperio, acabado por la Tercera República (para mí el más bello y "especial" de los edificios parisinos) : la "Nueva Ópera de París", construida por Charles Garnier de 1863 a 1875. Toda una generación de artistas, pintores, escultores, decoradores y ornamentistas colaboró  en ella, y este modelo influencia de modo duradero la arquitectura occidental.

Situada en el fondo del gran pasillo central, la sala de la ópera pretende mostrar todos los rostros del monumento: urbanismo, arquitectura y decoración. Para ello nos presenta  una sección longitudinal de yeso policromo que presenta el edificio tal y como era durante su inauguración el 5 de enero de 1875, junto con una maqueta al 100° del barrio de la Ópera, fijada en fecha de 1914:




Maquetas de la escena realizadas para la exposición universal de 1900:


O el boceto del techo de la sala de "J.E. Lenepveu":



Visitamos a continuación el nivel medio o "nivel 2" y el "Pabellón Amont". En el lado izquierdo (donde no me detuve demasiado, todo hay que decirlo) nos encontramos el naturalismo, las escuelas extranjeras, las artes decorativas bajo la Tercera República y el "Art Nouveau" :



Junto al restaurante, nos sorprende una maravillosa estancia, la "Salle de Fêtes" o sala de fiestas. Reflejo de la inspiración ecléctica del siglo XIX, se trata en realidad de la antigua sala de baile del hotel de Orsay. Clasificada como Monumento histórico, dicha sala, en complemento al acceso privativo al museo, recibe hoy en día cenas, cócteles cena, reuniones o conciertos (tiene una capacidad para 150 personas en reunión o cena); son las que el museo denomina "veladas de prestigio":



En lo referente a la escultura cabe destacar este "San Miguel venciendo al dragón" de Emmanuel Fremiet:



O la impresionante "Puerta del infierno" de Auguste Rodin:


Por su parte, en el lado derecho nos encontramos con el neoimpresionismo (Seurat, Signac...), el postimpresionismo (Van Gogh y Gauguin)  y los Nabis en 1900.

Y es precisamente en este punto, donde pude deleitarme en la contemplación de las pinturas uno de mis pintores favoritos, grande entre los grandes, a quien el museo, como no podía ser de otro modo, dedica una sala completa: ese "loco" maravilloso que fue Vincent Van Gogh:

"Retrato del artista"

"El doctor Paul Gachet"

"La iglesia de Auvers-sur-Oise"

"La meridiana o La siesta"


Sin embargo, y pese a todo lo que hemos visto, si hay algo que caracteriza al "Musée d'Orsay" y lo convierte en el punto de atracción para miles de personas de cualquier parte del globo, es el hecho de que alberga la mayor colección de obras "impresionistas" del mundo. Dicha colección la vamos a encontrar enteramente en la planta alta o "nivel 5", extendiéndose en toda la longitud del museo, en la conocida como "Galería de los Impresionistas", que nos propone un maravilloso recorrido, por las obras maestras del movimiento desde 1860 a 1900.


Reunidos en esta pintura de Henri Fantin-Latour tenemos a los creadores de un movimiento artístico basado en un intento de plasmar la luz (la "impresión" visual) y el instante, sin reparar en la identidad de aquello que la proyectaba. Es decir, si sus antecesores pintaban formas con identidad, los impresionistas pintaban el momento de luz, más allá de las formas que subyacen bajo este. Uno de los movimientos más hermosos de la historia del arte y sin duda alguna, clave fundamental para el desarrollo posterior, a través del postimpresionismo y las vanguardias.

"Un taller en las Batignolles"

De izquierda a derecha, podemos ver a Otto Schölderer, pintor alemán que vino a Francia para conocer a los discípulos de Courbet; Manet, con el rostro agudo, sentado delante de su caballete; Auguste Renoir, con sombrero; Zacharie Astruc, escultor y periodista; Emile Zola, portavoz de la renovación pictórica; Edmond Maître, funcionario del Ayuntamiento; Frédéric Bazille, que desaparecerá pocos meses después, con veintiséis años de edad, durante la guerra de 1870; por fin: Claude Monet.


Otra de mis pinturas favoritas del mismo autor, Henri Fantin-Latour, nos muestra una envidiable reunión, constituyendo no sólo un retrato de grupo, sino  un testimonio de la historia literaria del siglo XIX, del movimiento poético del Parnaso en particular.

"Un rincón de mesa"

En la extremidad de una mesa, varios hombres se han reunido después de una comida. Tres en pie, de izquierda a derecha: Elzéar Bonnier, Emile Blémont, Jean Aicard. Cinco sentados, Paul Verlaine y Arthur Rimbaud, Léon Valade, Ernest d'Hervilly, Camille Pelletan. Todos están vestidos de negro excepto uno, Camille Pelletan, que no es un poeta como los otros, sino un hombre político.

Sin abandonar la concepción clásica del dibujo, Degas y Manet serán los dos mayores representantes del Impresionismo, a través de una utilización muy moderna del color.

"El desayuno en el cesped" de Manet supuso un verdadero escándalo en el momento de su presentación (1863-1865), hasta el punto de que fue rechazado. Con esta obra, Manet no respeta ninguna de las convenciones admitidas, sino que impone una libertad nueva con respecto al tema y a los modos tradicionales de representación.



Por su parte, Degas revela un sabio dominio del color, a través de todo un juego de claroscuros y una gran osadía en la composición. Asiduo asistente a la Opera de París, las bailarinas, ejerciendo durante los ensayos o en reposo, se convierten en su tema predilecto, incansablemente recuperado con numerosas variaciones en las poses y los gestos.

"Retratos en la Bolsa" y  "Bailarinas subiendo la escalera"

"La clase de danza"

"La bailarina de 14 años"

Con el ejemplo de Manet, Monet crea alrededor de 1865 una técnica libre, con la que pretende preservar la espontaneidad y la libertad del bosquejo, captar la luz a través del entorno, y distribuirla en amplias manchas de luz y sombra sobre los personajes. Nace así  "El Almuerzo sobre la hierba":



La misma técnica emplea en "Las amapolas", diluyendo los contornos y potenciando las amapolas mediante manchas de formato desmesurado, en el primer plano:



En otra obra soberbia, "La estación Saint-Lazare",  busca los efectos cambiantes de la luminosidad (hay varias versiones según la hora del día, una de las cuales pude contemplar en la "National Gallery" londinenese), la movilidad del tema, las nubes de vapor y un motivo radicalmente moderno:



Un cuadro absolutamente maravilloso, "Un rincón de apartamento", da la impresión de abrirse como un telón y guiar al espectador hacia el fondo, hasta la zona más luminosa del cuadro:


Y por supuesto no podían faltar las famosísimas "Ninfeas azules", con una pincelada totalmente libre, bordes dejados sin pintar, y un juego de luz y color que obliga al espectador a hacer casi un esfuerzo cerebral para reconocer el motivo terminado (técnica que más tarde recogerían los postimpresionistas y abriría el camino a la abstracción):



Por su parte, Pierre Auguste Renoir pretendió aplicar los principios del Impresionismo en el estudio de la figura humana, como muestran las deliciosas "Jóvenes al piano":


El "Gran desnudo"


O dos de sus más famosas obras; alegres, coloristas, basadas en la vida parisina de la época, innovadoras, y por ende incomprendidas en su momento; absolutamente maravillosas!

"El columpio"

"El baile del molino de la Galette"

Camille Pisarro y Alfred Sisley (el único británico), se encuentran representados en sus preciosos paisajes, en ese mágico y sutil dominio de la luz, el color y la pincelada:

"El Sena y el Louvre" (Pisarro)

Sisley

Y finalmente Cézanne, una auténtica personalidad propia, quien, según sus propias palabras "quiso hacer del Impresionismo algo sólido y duradero como el arte en los museos". Dios es testigo de que lo consiguió:

"Los jugadores de naipes"

Bueno, pues después de admirar tanta belleza, sólo nos queda pasar por la librería (tienda de recuerdos para comprar unas postales y los imprescindibles "magnetos"), hacer una paradita en el restaurante del piso superior, el "Café campana" para recuperar fuerzas,  y salir a la terraza a admirar las maravillosas vistas de París:





Bueno, pues esto es todo lo que quería contaros. Si habéis sido capaces de llegar hasta aquí, muchísmas gracias! Espero que hayáis disfrutado con este recorrido virtual, tanto como yo lo he hecho preparándolo; sin duda, el Musée d'Orsay es uno de esos lugares que merece la pena visitar, al menos una vez en la vida...

Y sin más me despido como siempre dando la bienvenida a l@s nuev@s seguidores, agradeciendo de corazón vuestras visitas y cariñosos comentarios, y deseando que paséis una muy buena semana.

Un Fuerte Abrazo y Sed Felices!

sábado, 29 de agosto de 2015

Los Museos de París: "El Louvre"

Muy buenas tardes a tod@s! Vuelvo a la carga de nuevo, finalizado ya el parón vacacional, durante el que he tenido muy abandonado este pequeño rincón. Qué tal estáis? Espero que hayáis disfrutado de unas fabulosas vacaciones, dejando atrás la rutina y los problemas diarios, descansando, y recargando las pilas para regresar con energías renovadas.

En mi caso, gracias a Dios, así ha sido. He podido disfrutar de unos días de descanso, en una ciudad repleta de arte, belleza e historia: París, "la Ciudad de la Luz"

Es París una ciudad que merece ser descubierta con calma, caminando por sus calles, descansando en sus jardines, relajándose en sus cafés y teatros, absorbiendo el arte que encierran sus museos ... Es por ello, que si bien mi primera visita se desarrolló en un viaje organizado (sí, al más puro estilo "turista" jejej), en esta ocasión  he decidido conocer y disfrutar París, de una manera mucho más personal.

Me gustaría compartir con vosotr@s muchas de las maravillas que esta ciudad nos ofrece, por ello he decidido organizar las entradas en diferentes bloques temáticos. Espero de corazón que os gusten.

Las primeras, estarán dedicadas a los Museos. Son tan numerosos y variados, que sean cuales sean nuestros intereses, sin duda encontraremos el que se adapte a ellos; podemos encontrar desde el Museo del Ejército al del Perfume, pasando por el de la Moneda, el del Hombre, Museo del textil y de la moda, Museo Picasso, Centro Pompidou... 

En mi caso, y debido a mi particular afición por la pintura, decidí zambullirme en los dos más importantes (por ende también más visitados jejeje)  tanto por la categoría de las colecciones que albergan, como por los propios edificios en los que se encuentran: el "Musée du Louvre" y el "Musée d'Orsay".

Algo muy aconsejable, es acudir antes a la Oficina de Turismo para adquirir el "Paris Museum Pass". No sólo porque nos permite acceder a numerosos museos y monumentos con ciertos descuentos, sino fundamentalmente porque nos permitirá eludir las colas, que en el mes de Agosto, son especialmente largas.

Mi primera parada fue en el "Musée du Louvre", aprovechando que era miércoles y ese día permanece abierto hasta las 21:45 (el resto de la semana cierra a las 18:30). 

Os dáis cuenta de lo de las colas no?


El edificio que alberga el Museo se remonta al siglo XI, siendo "Felipe Augusto" quien lo manda edificar como fortaleza defensiva. Más tarde (siglo XIV) pasa a convertirse en el lugar de residencia de los Reyes (Carlos V, Francisco I, Enrique II, Luis XIII y Luis XIV). Cuando la "corte" se traslada al Palacio de Versalles, el Louvre es abandonado y se pensó incluso en demolerlo.

Tras la Revolución que supondría la abolición de la Corona, el Palacio del Louvre fue destinado (por decreto de mayo de 1791) a funciones artísticas y científicas, concentrándose en él, al año siguiente, las colecciones reales. Parte del Louvre se abrió por primera vez al público como museo en noviembre de 1793.

Debido a la importancia tanto en calidad como en cantidad de las colecciones que contenía, el museo resultaba poco práctico para el visitante, por ello en 1981 François Miterrand  aprueba un programa muy ambicioso de re-estructuración del museo, que será encargado al arquitecto Ieoh Ming Pei. Este concibió una amplia sala de entrada subterránea, colocada en el centro, bajo una pirámide de cristal trasparente, sujeta por una fina red de cables metálicos.

La mundialmente conocida "Pirámide de Pei", símbolo inequívoco del "Louvre" actual, se encuentra en el centro de la "Cour Napoleón". Tras ella el "Pabellón Sully" cierra al oeste la gran "Cour Carrée", y a la izquierda, la copia en bronce de la estatua ecuestre de Luis XIV, realizada por "Bernini". 


Tras la estatua, en el extremo de la "Cour Napoleón", del lado del Sena, se levanta el "Pabellón Mollien". Frente a la gran pirámide, el "Rond Point", en cuyo punto central se "vuelca" la celebérrima "Pirámide Invertida" que luego veremos desde el interior:



A la derecha cierran el complejo el "Pabellón Turgot" que se levanta justo frente al "Pabellón Mollien" pero del lado de la "Rue de Rivoli",  y el "Passage Richelieu"






Si continuamos explorando el complejo, dejaremos atrás el "Rond Point", y pasaremos bajo los famosos "guichets du Louvre" (directamente enfrentados a los "guichets du Carrousel"),  para encontrarmos frente a frente con el Sena:





Bueno,es hora ya de visitar el interior. Para ello entramos por la gran pirámide, y bajamos por una espectacular escalera de caracol, hasta el "Hall Napoleón". Desde aquí podremos optar por una de las tres alas en que se divide el museo:
  • ALA RICHELIEU: con antigüedades orientales e Islam, esculturas francesas, aposentos de Napoleón III, objetos de arte medieval y Renacimiento, pinturas alemanas, flamencas  y holandesas, y pinturas francesas del siglo XIV al XVII.
  • ALA SULLY: Louvre medieval, antiguedades egipcias, orientales, griegas, etruscas y romanas, objetos de arte y pinturas francesas del siglo XVII al XIX.
  • ALA DENON: antiguedades griegas, etruscas y romanas, escultura, pintura francesa, italiana, española e inglesa, galería de Apolo y gemas de la corona.




Como podéis imaginar, es imposible visitar un museo cuya superficie se extiende por varios kilómetros, en sólo unas horas. Durante mi anterior visita (guiada) me mostraron todo el Louvre medieval ( los cimientos de la primitiva fortaleza, perfectamente conservados, descubiertos durante las obras de remodelación), el Egipto faraónico (por el que no tengo especial devoción), las joyas de la Corona, los "Cautivos de Miguel Angel"... Por tanto decidí dejarlo de lado esta vez, y disfrutar fundamentalmente de la pintura. 

Visita obligada es la "Gran Galería", pese a la gran afluencia de público (toda la gente que véis torcer a la derecha se dirige a la sala de "La Gioconda"; cuanto le debe a Dan Brown y su "Código Da Vinci"):


En ella podemos contemplar entre otras algunas de las obras maestras de "Leonardo": 

"San Juan Bautista: Baco"

"San Juan Bautista"

"Santa Ana, La Virgen y el Niño"

"La Belle Ferronière"

"La Virgen de las Rocas"

O de "Rafael" (mis favoritas):
"La Bella Jardinera"

"San Miguel"

La visita a "La Giconda" se convierte en misión, a veces imposible, aunque ineludible. Encerrada tras su cristal, protegida por una barrera de la multitud que se agolpa frente a ella cámara en mano, nos contempla con su imperturbable sonrisa:  irónica, triste, burlona? La mires desde donde la mires, ella te devuelve la mirada, quizá preguntándote: "es a mi a quien quieres ver, o eres de los que sólo busca un "selfie"?

La verdad es que el espectáculo resultaba bastante penoso; filas y filas de gente que llegaban a la mitad de la sala, peleando por conseguir la primera posición, y una vez allí, fotografiándose en mil poses inverosímiles (abrazados, besándose, en plan meditación, haciendo muecas...) Quien sabe si en realidad, el visionario "Leonardo", buen conocedor de la naturaleza humana, decidió reírse de la venidera estupidez de los hombres por los siglos de los siglos...


Junto a la pintura española (Murillo, Zurbarán, Goya...) y la inglesa (Constable, Turner...) no se pueden dejar de visitar las llamadas "Salas rojas" para disfrutar de la majestuosa pintura francesa del XIX:


"La balsa de la Medusa" (Géricault)

"La Libertad guiando al pueblo" (Delacroix)

"La coronación de Napoleón"  (Jacques-Louis David)

Más allá de la pintura no debemos dejar de contemplar obras maestras como "La Victoria de Samotracia" datada nada más y nada menos que en el año 190 a.C:


La "Venus de Milo", prototipo de la belleza femenina:


O la impresionante "Sala de las Cariátides":



Si encontráis alguna de las cafeterías del interior del museo abiertas (porque estas sí que cierran a las 18:30, aunque el propio museo siga abierto) podréis reponer fuerzas, teniendo en cuenta que una botellita pequeña de "Nestea" nos costará la módica cantidad de 5 euros!

Y finalmente, no se puede abandonar el Louvre sin pasar por la tienda de recuerdos (yo me traje un DVD con su historia, colecciones... y unos cuantos "magnetos" más para la nevera jajaja) y sin visitar la famosísima "Pirámide Invertida".


Aunque conseguir una fotografía sin algún que otro "personaje" por detrás es misión imposible, quien puede ante ella dejar de recordar aquellos versos de "Robert Langdon", o sentir el tacto de la piedra sin preguntarse...


"Línea de sangre...Línea rosa...
El grial aguarda bajo rossline ancestral...
Reposa en el fondo por obras maestras ornado...
La espada y el cáliz vigilan su portal...
El manto que lo cubre...es el cielo estrellado"

En fin, pues esto es todo lo que quería contaros hoy. Espero que os haya gustado, y si habéis sido capaces de llagar hasta aquí, muchisimas gracias, os merecéis un buen helado de chocolate jejeje. En el  próximo post visitaremos el "Musée dÓrsay", bastante menos congestionado que el "Louvre", muy tranquilo y acogedor.

Quisiera dar la bienvenida a l@s nuev@s seguidor@s, y agradecer todas las visitas que se han producido en mi ausencia; es muy alentador saber que este pequeño rincón sigue activo y suscitando interés. Gracias de corazón por vuestros cariñosos comentarios, ideas, sugerencias...Os deseo a tod@s una fantástica semana!

Un Fuerte Abrazo y Sed Felices!


sábado, 1 de agosto de 2015

Complementos "textiles" para la habitación de mis muñecas y aficiones

Hola a tod@s! Qué tal estáis? Comienza el mes de Agosto con algo menos de calor afortunadamente (esperemos que dure...) y seguro que muchos de vosotr@s comenzáis con él unas merecidas vacaciones! Bueno, más bien debería decir que comenzamos, porque yo, gracias a Dios, puedo disfrutar desde hoy, por fin, de unos días de descanso, que, la verdad, estaba necesitando.

Por el momento continúo con los cambios en la habitación de mis muñecas, costura, aficiones varias, jejejej y hoy quiero mostraros los complementos de "naturaleza" textil, que hemos realizado entre mi madre y yo.

En primer lugar, y como no podía ser de otra manera, teníamos que confeccionar una cortina. Sencilla, porque la ventana es bastante pequeñita, pero a la vez elegante y con ese toque "Shabby-chic" que busco para toda la habitación. 

Para conseguirlo, me decanté por esta tela floral de "Ikea" (que seguro much@s conocéis o incluso hasta habéis utilizado), rematada con unos flecos en color blanco roto que compramos en "Pontejos". En este caso, la mayor parte del trabajo lo ha realizado mi madre, mucho más "experta" en cortinas que yo :)

El resultado, auténticamente "Shabby", me encanta!



A continuación, con la misma tela, confeccionamos unos cojines para los muebles de mimbre que os enseñé en una entrada anterior. Muy simples, de líneas rectas, pues la tela en sí ya es suficientemente vistosa. Combinados con los cojines de los asientos (en crudo con finas rayas color caramelo)  lucen así de bonitos:






En el año 2002, se estrenaba en Madrid el musical por excelencia, "El Fantasma de la Opera" de Sir Andrew Lloyd Webber. Los que me conocéis, sabéis de mi pasión por el personaje y por esta obra, de modo que no os extrañará si os digo que fueron doce, las ocasiones en las que pude disfrutar del espectáculo desde el patio de butacas. Tantas veces acudí, que terminé por entablar amistad con los actores (una de las veces incluso tuve el privilegio de asistir invitada por el propio "Fantasma"!!), y conseguir, gracias  a ellos, uno de los posters de la producción, dedicado por el mismísimo protagonista, Luis Amando, "El Fantasma".

Pues bien, con el fin de que un detalle tan especial pueda lucir como corresponde, lo he llevado a enmarcar, eligiendo una moldura que como veis, encaja perfectamente, tanto con el propio cuadro, como con los tonos y el estilo de toda la habitación:




De modo que una vez dispuestos todos los elementos en su lugar, aquí tenéis una visión de conjunto que espero os guste tanto como a mí!



Bueno, y ahora vamos con otros dos complementos, en este caso para el lado opuesto de la habitación, que como recordaréis os dije que había pintado en color "marrón suave", de la serie "Colores del mundo: Kenia". 

En primer lugar, y como ambas somos grandes "entusiastas" de las mesas camillas, hemos confeccionado una "faldilla" redonda, con la misma tela de la cortina, rematada, del mismo modo, con flecos en color blanco roto. Resultado, totalmente "Shabby-chic"!




El último trabajo, en este caso responsabilidad mía exclusivamente jejej, ha consistido en  "redecorar" la tulipa de una lamparita que tiene ya muuuchos años, y a la que tengo por ello especial cariño. Debido al tamaño y la antigüedad de la lámpara en cuestión, es difícil encontrar hoy en día pantallas que encajen en el "casquillo", de modo que decidí "tunear" la que tenía (de color amarillo) para "integrarla" en el estilo de la habitación.

Da la casualidad de que cuando asistí al "DIY Show" me dieron bastante publicidad, y entre ella había un "librito" con varias ideas y tutoriales, uno de ellos, precisamente, sobre como forrar una lámpara con tela. Siguiendo sus indicaciones, lo primero que hice fue sacar el patrón, y plasmarlo sobre un raso de color marfil, para  a continuación irlo pegando por toda la pantalla, con pegamento textil de la marca "Gütterman".

Una vez forrada, con el mismo pegamento apliqué en la zona interior una "picunela"  del mismo tono, tanto en el borde superior como en el inferior, con el fin de que quedasen mejor rematados, y disimular las imperfecciones ;)

En el exterior, tanto en la zona superior como en la inferior, he aplicado, también con pegamento textil, una "pasamanería" en tono "rosa palo oscuro", que combina perfectamente con la "camilla". Para ser la primera lámpara que hago, la verdad es que estoy  bastante satisfecha del resultado; a ver qué os parece?




Bueno, os decía que lámpara en cuestión llevaba conmigo muchos años, y por eso tiene un gran valor sentimental. Fue un regalo de mis padres, allá por los primeros años ochenta, época en la que los personajes del gran "Quino" estaban muy de moda. 

Efectivamente, se trata de uno de los muchachos de la pandilla, el más pequeño después de Guille, el más ingénuo, filósofo y egocéntrico del grupo: "Miguelito".

Personaje muy trabajado "representa la ilusión y la inocencia. Las ocurrencias de Miguelito son muy abstractas y profundas, si son bien analizadas. Su inocencia se ve contrastada con una maldad episódica muy aguda, muy agresiva. Miguelito es muy explosivo y a veces tiene ataques de una pedancia tan argentina, tan autóctona... que da risa. Vive en un mundo aparte hecho por él mismo a su medida, sin preocuparse demasiado de la realidad. Utópico como ninguno, está siempre lleno de buenas intenciones. Es directo y sincero con las personas, pudiendo llegar a parecer cruel en algunos momentos." http://www.todohistorietas.com.ar/miguelito.htm

Pues bien, hete aquí como ha quedado finalmente mi lámpara de "Miguelito". Espero que os guste!




Bueno, pues esto es todo lo que os quería mostrar hoy. En esta zona, donde irá la mesa camilla, aún me queda por ultimar varios detalles que os iré enseñando poco a poco. Espero que os hayan gustado los complementos de ámbito textil, la verdad es que como en cualquier estancia, son capaces de aportar un toque alegre, elegante y colorido.

Y por hoy me despido como siempre, dando la bienvenida a l@s nuevos seguidor@s que espero pasen por aqui ratitos muy agradables, y agradeciendo de corazón todas vuestras visitas, comentarios, sugerencias... Ya sabéis que alimentan este pequeño rincón.

Os deseo a tod@s muy felices vacaciones si las empezáis o estáis disfrutando, y a quienes estéis de vuelta, espero que con las pilas bien cargadas, os deseo una magnífica semana.

Un Abrazo y Sed Felices!