"Art is the only serious thing in the world. And the artist is the only person who is never serious" Oscar Wilde.



"Haz lo necesario, después todo lo posible, y así conseguirás hasta lo imposible" San Francisco de Asís


jueves, 9 de abril de 2015

"Museo del Romanticismo". Madrid.

Existe en Madrid una pequeña joya digna de ser visitada, que, en ocasiones, pasa desapercibida en la vorágine tumultuosa de la gran ciudad. Se trata del "Museo del Romanticismo". 

Situado en un palacio de estilo "neoclásico" construido en 1776, se encuentra estructurado como una "casa museo", es decir, en él no sólo encontramos el patrimonio material y tangible que constituyen el propio edificio, sus jardines, muebles, pinturas, etc, sino también aquel otro inmaterial que hace referencia a los usos de cada habitación, roles familiares, modas, formas de vida... 

Podemos decir que su principal objetivo es "narrar" las características de una época, sociedad y periodo artístico, el "Romanticismo", que en España discurre entre 1833 y 1868; muy tarde si comparamos con el resto de Europa como consecuencia de la Guerra de la Independencia y el Absolutismo que la siguió (y que representaba todo lo opuesto a la concepción individualista, sensible, al ansia de libertad y espiritualidad que caracterizó el "espíritu romántico").

Una vez más fue mi madre (estudiosa de "Historia del Arte") quien me llevó a verlo y debo decir que me fascinó. Os apetece acompañarnos?

Lo primero que encontramos al entrar en el Museo son las "salas del jardín" que dan paso a un pequeño pero espectacular jardín romántico, el "Jardín del Magnolio" donde junto al árbol que le da nombre crecen hiedras y enredaderas, se oye el murmullo de una fuente coronada por un ángelote (como no) y se encuentran repartidas mesitas para tomar un té. En verdad todo allí invita a la tranquilidad.





Del jardín volvemos al zaguán, donde se encuentra la "Escalera" de acceso a la planta principal del edificio. A ambos lados de la misma, dan la bienvenida al visitante los dueños de la casa; dos representantes de la nueva burguesía, que deseosa de emular a la nobleza, empieza a atesorar todo tipo de objetos de arte, mobiliario... además de encargar suntuosos retratos a tamaño natural como los que aquí nos encontramos:




Cruzamos el "Vestíbulo" (de decoración sobria y con mobiliario muy característico: como el reloj de péndulo, que, dicho sea de paso, me encanta ) y la "Antecámara" (cuyo objetivo era informar a los visitantes del poderío económico de los dueños de la casa, y por ello repleta de muebles, objetos, suntuosas alfombras, pinturas...):


Es curioso el hecho de que las casas de la época estaban construidas en hilera o "enfilade", sin pasillos, de modo que vamos pasando directamente de una estancia a otra. Parece ser que el objetivo de esta disposición era tener una continua visión de todas las riquezas que atesoraba el propietario. Vamos, que muy celosos de la intimidad no eran por aquel entonces!

A continuación pasamos a tres salones. El primer "Antesalón", con mobiliario de estilo "fernandino", donde llaman la atención el diván y especialmente el piano de madera de "palosanto" (maravillosas veladas musicales debían disfrutar, a juzgar por la profusión de pianos repartidos por toda la casa).


Tras él, el gran "Salón de Baile", una de las salas más amplias de la casa, y quizás de las más ostentosas (no en vano sólo se dedicaba al lucimiento social). En ella destaca la sillería de caoba  (perteneció al ministro Antonio María Fabié), las ricas paredes enteladas, cortinas con pasamanerías y damascos, y un sin fin de objetos (porcelanas, cajas de música, relojes...) que nos cuentan la historia de sus poseedores. A este respecto decir que no se permite entrar al Museo con bolsos o mochilas, pues parece que los "amigos de lo ajeno" ya intentaron llevarse algún recuerdo y no precisamente de la tienda de "souvenirs".


Destacar en este salón nuevamente el piano, con el escudo real en su tapa, que fue construido especialmente para la Reina Isabel II por la casa "Pleyel" de París.Me encanta la "lira de Apolo" en su base. Como véis en esta sala también hay importantes retratos, muy de la época, en los que a la mujer se la representa distinguida y de alta posición pero siempre en casa, mientras que el varón tiene reservadas las tareas "intelectuales" y "públicas" (os resulta familiar a qué si?):


El tercer salón de este grupo denominado también "Antesalón", se dedicaba a reuniones informales o tertulias. En él destacan unas sillas de caoba (llamadas "volantes" porque se podían mover hacia el punto de la tertulia) que pertenecieron nada menos que a Juan Ramón Jiménez, y cómo no, otro piano, firmado en este caso en 1827 por  José Colmenarejo, y decorado con escudos e instrumentos musicales. 


En lo que se refiere a la pintura destaca un impresionante "Retrato ecuestre del general Prim" de Antonio María Esquivel:



Nos adentramos a continuación en una serie de habitaciones que pertenecían ya a un ámbito más privado o familiar, separadas unas de otras en base a la función a que se dedicaban (lectura, costura, juegos...) y a la persona que las ocupaba (el señor, la señora, los niños...). En el Museo y con fines temáticos, las tres primeras salas se dedican al "costumbrismo", visión pintoresca o popular del "tópico español", lo que hoy denominaríamos "typical spanish" y que aún sigue siendo tan apreciado por los turistas jejej.

Así tenemos dos "Salas de los Costumbristas Andaluces", y una pequeña "Sala de los Costumbristas Madrileños". En ellas destaca un mobiliario más sobrio que el que hemos visto anteriormente, con una evidente influencia inglesa, así como gran cantidad de cuadros y figuras dedicados a algunos de los arquetipos andaluces y madrileños: las ventas y mesones, los toreros, los "majos" y una figura especialmente idealizada en el periodo romántico, la  del bandolero o contrabandista. 

Me encanta este escritorio y el sillón de enea, se nota la influencia inglesa!

Esta escultura de un bandolero abatido es una auténtica maravilla.


Pasamos entonces a "La Salita", o lo que hoy llamaríamos "cuarto de estar", lugar de reunión y relax para toda la familia.

Os gusta ese costurero ehhh! Divino!!

En el llamado "Pasillo" se encuentra uno de los "muebles" más curiosos de la casa. El retrete de Fernando VII, realizado en caoba, con un gran sillón central en cuyo asiento se abría un orificio para expulsar las aguas fecales. Es curioso que pese a lo "lujoso" del artefacto, la evacuación de los desechos se tuviese que realizar a mano (tarea destinada a los sirvientes claro está). En diferentes vitrinas se encuentran muchos objetos de la higiene masculina: cortauñas, tijeritas, útiles de afeitado, en plata, marfil, todos ellos muy bonitos y elaborados.


Una de las estancias que más me gustó del Museo fue el "Comedor". En esta época se utilizaba sólo para la cena, siendo obligatoria la etiqueta aunque los comensales fuesen únicamente los miembros familiares (ay que tiempos aquellos...).

En el techo (no se aprecia bien debido a que las fotos se deben hacer sin "flash") aparecen los escudos de las provincias españolas, estando iluminado por una impresionante araña de cristal de La Granja (Segovia). Me encanta todo el mobiliario, la chimenea, el aparador, las mesas de servir, las sillas, las cortinas... Y qué decir de la mesa (la misma en la que el general Primo de Rivera ofreció una cena al Consejo de la Sociedad de Naciones) y el servicio, de porcelana de París. Un sueño!!



Pasamos ahora al "Anteoratorio", pequeña antecámara en cuya decoración cabe destacar un sobrio diván, un velador circular cuyo tablero de mármol blanco es una losa sepulcral de la época (lagarto-lagarto), y diversas obras de temática religiosa entre las que sobresale "Agar e Ismael en el desierto" de Antonio María Esquivel:


Y desde aquí, como no podía ser de otro modo se accede al "Oratorio", espacio utilizado tanto para actos religiosos de carácter íntimo, como para  otros más sociales (bautizos, velatorios...). El reclinatorio de caoba perteneció a la mismísima Isabel II, y frente a él, sobre el altar, una maravilloso "San Gregorio Magno, Papa" de Francisco de Goya, probablemente la pintura más impresionante de todo el Museo:



Llegamos a otra de mis estancias favoritas, la "Sala de Juego de Niños". Vitrinas repletas de muñecas de porcelana, juegos de mesa decimonónicos, casitas de muñecas en miniatura... una sala en fin, que hará las delicias de cualquier nostálgico o coleccionista!




Esta muñeca de pasta de porcelana y cabello humano pertenece a la "Fábrica Jumeau" (1878-1899)

La vida en el interior de un convento!!


Las habitaciones femeninas comienzan con el "Boudoir", estancia de uso personal de cualquier dama elegante, donde escribir, coser o recibir a las visitas de confianza. A destacar los retratos infantiles, el mobiliario de inspiración oriental (sobre todo el costurero), y la vitrina repleta de peinetas, pendientes, pulseras, joyeros...


Me encanta!!

En la "Alcoba femenina" encontramos un escritorio de sobremesa (hay que tener en cuenta que es la época por excelencia de las cartas de amor jejeje), el tocador con sus frasquitos para aceites y perfumes, el espejo de pie alto llamado "paje"... La cama es tipo "góndola" recubierta por un gran dosel (se usaba para concentrar el calor), de estilo "Imperio". No podía faltar tampoco un reclinatorio para el retiro y la oración. Y qué me decís de la cunita? Estilo "fernandino", una belleza.



Mi perdición, sombrillas, guantes y accesorios para ir al teatro o la ópera.

No podía faltar en un museo dedicado al Romanticismo, un espacio consagrado a quien fuese probablemente el mejor periodista y literato español de este período:  Mariano José de Larra, también conocido por los seudónimos de "Fígaro" y "El Pobrecito Hablador". Así en "El Gabinete de Larra" se muestran pinturas y objetos que le pertenecieron, junto con periódicos con sus artículos, o incluso la pistola con la que se suicidó.

La literatura, el teatro, y la obsesión de los románticos por el suicidio continúan en la "Sala de la Literatura y el Teatro", centrándose en los retratos como reflejo de esas reuniones de artistas y escritores, entre los que se contaban el Duque de Rivas o el propio Bécquer (quién hubiese podido asistir a alguna de ellas...)


Otro piano, de "Steinway and Sons", nada menos.

Antes del dormitorio masculino, encontramos un pequeño "Fumador". Era un espacio muy masculino, intimo, relajado. La decoración es de inspiración oriental, especialmente árabe, con un toque muy exótico.



El "Gabinete" era el salón de recibir para los hombres. Se consideraba un "templo" de la conversación, destacando en esta sala un "pianoforte" que en la época era un importante instrumento de entretenimiento. 




Como hemos visto los dormitorios estaban separados. Así el "Dormitorio Masculino", de aspecto más sobrio que el femenino, como no podía ser de otra manera, presenta una cama estilo "Carlos IV", cómoda tocador o lavabo, tocador masculino,orinal,  mesita de noche, espejo basculante...

En los retratos de esta habitación se reflejan además de muchos de los arquetipos de la época como el "rebelde" romántico (artista y visionario) el "lechugino" y el "dandy" (esclavos de la moda), diferentes personajes oficiales o relevantes del momento.




Gemelos, alfileres de corbata, gafas y sobre todo preciosos relojes!!


Los hombres tenían también su habitación de trabajo, "El Despacho", de decoración sobria, sencillo y austero; de gusto muy inglés. Destaca una imponente mesa de despacho de estilo "Reina Gobernadora", en madera de caoba, con cinco cajones en el frente con decoración de taracea alrededor de la bocallave, y dos cajones secretos laterales. Perteneció al Marqués de Remisa y por ello se muestra junto a su retrato.



Calculadora de la época!!

Y para terminar una buena reunión masculina, nada mejor que pasar a la "Sala de Billar" (se jugaba después de comer para "bajar" la comida jejeje). Esta mesa está firmada por uno de los fabricantes con mayor fama del momento: Francisco Amorós. Las sillas datan de 1860, y cabe destacar que en la sala sólo hay retratos femeninos (picaruelos...)



Durante la época Romántica, todo lo campestre y natural era muy valorado, por ello en casi todas las casa había un invernadero para las plantas llamado "Estufa" o "Serre" (en francés, lo más chic por entonces). Aquí nos encontramos dos vitrinas: la primera con piezas de opalina de la Real Fábrica de La Granja (Segovia), y la segunda con diferentes piezas de vajilla de cerámica estampada (que se ponen de moda en esos momentos para perdurar hasta nuestros días) realizadas en la fábrica de La Amistad (Cartagena), Sargadelos (Lugo) o La Cartuja (Sevilla).


Lo que me gustan a mí estas vajillas...


Bueno, pues aquí finaliza nuestro recorrido por el Museo.Si habéis llegado hasta aquí os merecéis unos deliciosos pastelitos de crema de los que se pueden degustar en el jardín jejeje. Espero que os haya gustado, y si venís a Madrid os animéis a visitarlo. Es muy frecuente además que se hagan exposiciones temporales, ciclos de lectura, conferencias, e incluso reuniones de la "Sociedad Victoriana" a las que se acude con los vestidos de la época. Una delicia para los nostálgicos del XIX como yo.

Y sin más me despido como siempre dando la bienvenida a las nuevas seguidoras, y agradeciendo todas vuestras visitas, cariñosos comentarios, sugerencias, aportaciones... que como siempre digo son el motor del blog. 

Espero que hayáis disfrutado de una buena Semana Santa, y os deseo un feliz fin de semana.

Un Fuerte Abrazo y Sed Felices!!



lunes, 23 de marzo de 2015

"Barriguitas Besitos" de Famosa

Hola a tod@s! Qué tal se presenta la semana? Por aquí comienza igual que terminó la anterior, pasada por agua!

En los últimos meses mi pequeña colección de "Barriguitas de Famosa" se ha ido incrementando con nuevas adquisiciones, de modo que si me permitís, os las voy a ir mostrando poco a poco. 

El primer turno es para "Barriguitas Besitos", un pequeñajo que tenía muchas ganas de conseguir pues se prodigan muy poco. Por suerte lo encontré en el Mercado del Juguete Antiguo de Madrid, completamente original y en perfectas condiciones.

Vamos a comenzar con un poco de historia. Los "Barriguitas" conocidos como "Besitos" fueron lanzados al mercado por Famosa en 1981, apareciendo por primera vez en el "Catálogo Verde".




Bajo la "Referencia nº 87792" se comercializaron en dos sexos, niño y niña, diferentes sólo en la ropita (la niña lucía vestido en rayas rojas y el niño un peto en rayas verdes). Sus dos peculiaridades eran, por una parte que tenían un olor a fruta muy característico ( de ahí el limón y la fresa que adornaban su vestimenta respectivamente) y por otra la forma de su boquita, dispuesta para "dar besitos" (y a la que deben precisamente su nombre). 

Si nos fijamos en la foto promocional, del "Catálogo General de Famosa" de los años 80, se les describe como "Perfumado como una fruta. Presionando su pierna izquierda da besitos". Y si bien en un principio se comercializaron con el pelo rizado, no tardó en ponerse en venta una nueva versión, esta vez con el pelo liso. 



Pues bien, como os decía, tuve la suerte de conseguir un "Besitos" nuevecito y con su ropita totalmente original en el Mercado del Juguete del pasado Septiembre. Tras una entretenida sesión fotográfica, aquí lo tenemos, listo para su presentación en sociedad. Espero que os guste!!





La verdad es que me encantan estos pequeñajos. Ya solo me falta conseguir la niña, para que el pobre no se encuentre tan solito y tenga a alguien a quien dar "besitos" jejejej.

Bueno, pues esto es todo por hoy. Sin más me despido dando la bienvenida a las nuevas seguidoras que espero pasen por aquí ratitos agradables, y como siempre agradeciendo de corazón vuestras visitas y todos los cariñosos y enriquecedores comentarios que tenéis la amabilidad de dejarme.

Espero que paséis una excelente semana.

Un Abrazo y Sed Felices!



domingo, 15 de marzo de 2015

"Bordados de Lagartera"

Hola a tod@s! Qué tal estáis? Parece que el invierno se resiste a abandonarnos verdad? Ya que nos estábamos acostumbrando a esta primavera anticipada... Pero en fín, que remedio, "al mal tiempo buena cara"!

Hoy os quiero mostrar una pequeña "obra de arte" que lleva en mi familia bastantes años, pues formó parte del ajuar de boda de mi madre. Se trata de una auténtica mantelería "Lagarterana", compuesta  por mantel y servilletas de lino blanco bordado a mano (por las amigas de mi abuela materna) con el clásico motivo de esta localidad: deshilado en forma de estrella y escudos bordados en colores. Sin duda, la manera obligada de cubrir la mesa en los grandes acontecimientos.



Y es que en España, decir "Lagartera" es decir ARTE, así, con mayúsculas, pues por algo esta pequeña población toledana es considerada la "capital del bordado" de nuestro país.

Parece que el origen de estos bordados se remonta a la Cultura Copta, que se desarrolló en territorio egipcio entre los años 313-641, periodo que coincide con la implantación del cristianismo en esta región. Cuando los árabes dominan Egipto, acogen dicha cultura, y en particular sus bordados y prendas de vestir, que difunden por todas sus zonas de influencia, entre las que se encuentra "Al-Ándalus" (la España musulmana).

Los mozárabes (cristianos que vivieron en zonas gobernadas por árabes, pero manteniendo su religión cristiana y sus leyes hispano-godas), se ven de nuevo muy influenciados por la cultura árabe, en especial en todo lo referente al vestir, géneros de telas y decoración o bordados de los mismos. Dado que Lagartera fue poblado por los mozárabes antes de ser reconquistado (probablemente provenientes de Toledo, de ahí que el barrio mas antiguo se denomine "Toledillo"), probablemente este fuese el origen de sus característicos bordados geométricos.

En los más de ocho siglos posteriores, se han visto influidos también por diferentes estilos, aunque conservando siempre sus propias señas de identidad. Pues...quién no reconoce hoy en día los "bordados de Lagartera"?




La tela que se ha usado tradicionalmente es el lino, de fabricación casera en la mayoría de los casos, pues prácticamente todas las casas disponían de sus propios telares. Este es sin duda el más apreciado, y el que encontraremos en los ejemplares más antigüos (como en este que os muestro), ya que actualmente se realiza este tipo de mantelerías incluso en algodón, tergal o loneta. 

Los hilos utilizados son "moulinés", y perlés finos o carretes. El color más apreciado es el blanco, aunque el más característico es el azul.

Y en cuanto al tipo de bordado tenemos:
  • Deshilados - "desilao" en vocabulario lagarterano.
  • Bordados - "de por cuenta" en vocabulario lagarterano.
  • Dibujados - "dibujao" en vocabulario lagarterano.





Os imagináis las horas y horas de trabajo que llevará cada bordado?


En definitiva, todo un arte y una hermosa tradición, que afortunadamente se mantiene aún en nuestros días transmitida de madres a hijas. Qué mejor manera de vestir  nuestra mesa y crear un ambiente realmente especial? Eso sí, mejor que no los utilicéis si hay niños entre los comensales, pues cuesta muchíiiiisimo plancharlos jejejeje.



Bueno, pues por hoy esto es todo. Me despido como siempre dando la bienvenida a las nuevas seguidoras, que espero pasen por aquí ratitos agradables, y como no, agradeciendo de corazón todas vuestras visitas y cariñosos comentarios. 

Espero que tengáis tod@s una excelente semana (afortunadamente cortita para algunos!). 

A l@s amig@s de Valencia y quienes se vayan a desplazar allí para disfrutar de sus "Fallas" les deseo que se diviertan "a tope". Muchisimas felicidades también a los "papás", Josés, Josefinas, Mª Josés, etc,etc. 

Un Fuerte Abrazo y Sed Felices!