"Art is the only serious thing in the world. And the artist is the only person who is never serious" Oscar Wilde.



"Haz lo necesario, después todo lo posible, y así conseguirás hasta lo imposible" San Francisco de Asís


miércoles, 7 de septiembre de 2016

"Le Palais Garnier". Ópera Nacional de París

Existe un lugar en París en el que coexisten la historia y la leyenda, la magia y la belleza, la ciencia y el arte. Un lugar que te atrapa desde el primer momento, y en el que sientes que tu espíritu se eleva hasta un mundo en el que los sueños se hacen realidad. Para mí, el lugar más hermoso y especial de la ciudad, el "Palais Garnier", la Ópera Nacional de París.


Coronando la "Plaza de la ópera" se levanta majestuoso el mayor teatro lírico del mundo: 11.000 m2, capacidad para 2000 espectadores, y un escenario en el que caben 450 personajes. Construido entre 1862 y 1875 según el proyecto de un joven arquitecto desconocido hasta entonces, "Charles Garnier", quien resultase ganador del concurso para la construcción de la nueva ópera, por unanimidad del jurado, en 1861.

Voltaire definió la ópera como "el país de las hadas", y eso fue precisamente lo que Garnier pretendió edificar; un palacio, un templo, un santuario, en el que las almas de los hombres se movieran entre hadas y divinidades, al menos mientras dura una representación. 

Un santuario concebido casi como "una obra de arte total" (según palabras de Wagner), pues en él se combinan prácticamente todas ellas: arquitectura, pintura, escultura... Una grandiosa combinación de elementos, supeditados en perfecta armonía. Una explosión artística de belleza inigualable.

Y un palacio, que alberga a un personaje cuya "leyenda", plasmada en inmortal novela por Gastón Leroux, daría lugar a una de las más hermosas partituras que se hayan llevado a un escenario: "El Fantasma de la Ópera"

Efectivamente, en los subterráneos de la "Ópera Garnier", por los que discurren lagos vitales para la acústica de la sala, vivió, según nos cuenta Leroux, un músico excepcional que ocultaba su rostro deformado tras una máscara, que padeció los rigores de un amor no correspondido por una joven y bella soprano, y cuyo "fantasma" continúa hoy vagando por la Ópera. Seguro que ahora comprendéis mejor por qué es este mi lugar favorito de todo París, y no puedo dejar de visitarlo cada vez que voy a la ciudad.

Bueno, pues si os apetece acompañarme en esta visita al "Palais Garnier", dedicaremos esta primera parte del recorrido al exterior del edificio, para en una próxima entrada adentrarnos ya en "el país de las hadas".

Lo primero que nos llama la atención es que resulta muy difícil encuadrar el "Palacio Garnier" en un estilo arquitéctónico al uso, pese a tener influencias renacentistas, barrocas, clasicistas... Nos quedaremos entonces con la respuesta del propio Garnier a la emperatriz Eugenia, quien tras un primer vistazo al edificio preguntó desdeñosa: "qué estilo es este? no es griego, no es Luis XIV, ni Luis XV..." a lo que el arquitecto respondió: "No, esos estilos están superados. Es Napoleón III y se queja usted!"

En la fachada principal predomina el orden clásico: el primer piso se ubica sobre una escalinata y se corona por un ático (es decir, base, cuerpo y corona).  Se encuentra decorada profusamente por las "divinidades" a las que rinde culto. Encontramos por ejemplo los bustos dorados de ilustres compositores, ordenados por fecha de nacimiento, primero a la derecha y luego a la izquierda del busto central, el de "Mozart". Junto a ellos máscaras doradas, grupos de niños, representaciones de la música, la lírica o la poesía, y enormes candelabros con la lira de Apolo, nos invitan a entrar y descubrir su mundo de fantasía.





La fachada principal nos deja ver  por el exterior las galerías que alberga en su interior. Así en el primer piso tenemos la "Loggia", una amplia balconada donde la policromía alcanza su máxima expresión: mármol verde de Suecia, amarillo de Valencia, rojo de Languedoc, azul turquí, negro de Bélgica...En el artesonado del techo destacan unos imponentes medallones de mosaico, con fondo de oro.

Los frontones de las puertas se abren al "Gran Foyer", decorados con grupos de niños y medallones de mármol, mientras que las balaustradas nos permiten dsifrutar de unas maravillosas vistas de la plaza de la Ópera. Así quedaba clara la intención del arquitecto, que la "Loggia" constituyese ese lugar de tránsito entre el exterior (nuestro valle de lágrimas) y el interior (el país de las hadas)



Por su parte, en el piso inferior la separación entre exterior e interior la establece "el Vestíbulo de entrada", presidido por las esculturas en mármol de cuatro grandes compositores: Rameau, Lulli, Gluk y Haendel, que simbolizan respectivamente la música francesa, italiana, alemana e inglesa. Si bien en época de representaciones este es el vestíbulo de entrada, en las visitas programadas supone el final del recorrido, conduciéndonos a la salida y/o a la tienda.  


Veamos ahora las fachadas laterales, algo más sobrias pero en la misma línea arquitectónica. Volvemos a encontrar los bustos de los compositores, junto con los escudos de armas de sus corresponidentes ciudades de nacimiento. En la fachada oeste se representan: la Música y la Danza, el Canto y la Poesía. En la fachada este: la Comedia y el Drama, la Ciencia y el Arte. Una balaustrada rematada con ocho columnas y veintidós estatuas-lámparas rodea las fachadas laterales.

Los toldos corresponden a la terraza del "Café de la ópera"



Uno de los requisitos fundamentales era que Napoleón III  pudiese acceder al edificio con total seguridad. Para ello, Garnier dedicó a esta función un pabellón entero del lado oeste, conocido por ello hasta hoy como "el Pabellón del Jefe de Estado". Dotado de una doble rampa, permitía al Emperador y su séquito acceder en coche a la planta superior, y bajar en un vestíbulo interior en rotonda, permaneciendo en todo momento alejado del público. La entrada al Pabellón está flanqueada por dos columnas rostrales, coronadas por un águila de bronce, obra de "Henri de Jacquemart".




Delante de la rampa de acceso, dando la bienvenida al visitante, se encuentra el monumento a Charles Garnier, en el que el busto del arquitecto aparece enmarcado por dos figuras alegóricas: el Estudio y la Fama. 


El público que acudía a la ópera en coche, accedía entonces por la planta baja del pabellón este, que conducía a la llamada "Rotonda de los Abonados" y a la "Gran Escalera" (podían aparcar hasta cinco coches a la vez). 

La cúpula achatada, supone la manifestación en el exterior del auditorio en forma de herradura. El cimborrio está decorado con una corona de la ciudad de París, rodeada por ramas en forma de alas, queriendo recordar a las águilas del pabellón imperial. 

Finalmente, el foso del escenario cuyo piñón culmina a cuarenta y siete metros de altura, domina el resto del edificio, dibujando en el cielo de París la silueta más característica y reconocible, el famoso "Apolo", levantando su lira y hermoso en todo su dorado esplendor, flanqueado por la Poesía y la Música (quién desearía mejor compañía?). A ambos lados, encontramos dos variantes de "la Fama sujetando a Pegaso por la brida".


No me puedo resistir a recordar que aquí, delante de Apolo, tiene lugar una de las escenas más emblemáticas y emocionantes del musical, aquella en la que el "Fantasma" pronuncia con voz desgarrada mi sentencia preferida.

"You will curse the day you did not do! All that the Phantom asked of you!


Permitidme que me despida por hoy con esta pequeña licencia :) Ante todo espero que os haya gustado el recorrido; como os decía, la próxima entrada la dedicaremos ya a profundizar en el maravilloso interior. 

Quiero dar la bienvenida a los nuevos seguidores que espero pasen por aquí ratitos muy agradables, y una vez más agradecer de corazón vuestras visitas y cariñosos comentarios. Sin más me despido y os deseo un feliz fin de semana.

Un Abrazo y Sed Felices!



martes, 30 de agosto de 2016

Cupcakes de Oreo y Chocolate

Hola a todos! Cómo estáis? Se acaba el mes de Agosto, y probablemente con él las vacaciones de la mayoría, aunque siempre habrá algunos afortunados que empiecen ahora sus días de descanso. Si estáis entre los primeros, espero que hayáis disfrutado muchísimo, recargado muy bien las baterías, y regreséis preparados para compartir nuevos proyectos y "locuras". Si estáis entre los segundos, aprovechad bien vuestras vacaciones, descansad y divertíos.

Después de casi un mes sin publicar, hoy os traigo una entrada sencillita pero sabrosa, la receta de mis particulares "cupcakes de oreo y chocolate":


Qué ingredientes necesitamos?
  • 200 gr de azúcar
  • 300 gr de harina bizcochona (la que lleva levadura incorporada)
  • 120 ml de aceite
  • 120 ml de leche
  • 2 huevos
  • una cucharadita de esencia de vainilla
  • una pizca de sal
  • un paquete de galletas "oreo" y/o uno de "mini oreo"
  • pepitas de chocolate negro

Pasemos a la preparación: lo primero que hacemos es mezclar bien con la amasadora de varillas los huevos y el azúcar. Añadimos la leche, el aceite y la esencia de vainilla y seguimos batiendo. A continuación añadimos la harina y la sal, y tras mezclar bien trituramos con las manos unas cuantas galletas, las añadimos a nuestra mezcla y batimos de nuevo hasta que estén perfectamente integradas.

Colocamos las cápsulas para cupcakes en nuestra bandeja, y vamos llenando cada una de ellas aproximadamente dos terceras partes. Ahora es el momento de dejar caer en cada cápsula un buen puñado de pepitas de chocolate, procurando que algunas penetren bien en la masa; cuando horneen el chocolate se fundirá y aportará un toque delicioso.


Introducimos en el horno que habremos precalentado, y horneamos a 180ºC, con calor arriba y abajo, durante 15-20 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo de madera, este salga seco.


Terminado el horneado, dejaremos enfriar sobre una rejilla:


Y finalmente decoramos nuestros cupcakes con una "mini oreo", de forma sencilla pero elegante :)


Ya los tenemos listos para acompañar un buen té, para una merienda con amigos, para los niños... Muy  suaves, esponjosos, y con ese delicioso toque de chocolate fundido. Si os ha gustado y os animáis a probar ya me contaréis el resultado!


Bueno pues por hoy esto es todo cuánto quería compartir con vosotros. Me despido dando la bienvenida a los nuevos seguidores, que espero pasen por aquí ratitos agradables. Y por supuesto agradeciendo de corazón todas vuestras visitas y cariñosos comentarios. 

Aún nos queda verano por delante, de modo que aprovechadlo muy bien, para volver a encontrarnos en breve con energías e ilusiones renovadas.

Un Fuerte Abrazo y Sed Felices!


lunes, 20 de junio de 2016

Nueva imagen para una bandeja

Hola a tod@s! Cómo estáis? casi sin darnos cuenta tenemos aquí el verano, de modo que muchos estaréis ya preparando las vacaciones, o incluso disfrutándolas! Espero que supongan para todos momentos muy especiales.

Efectivamente, llega el verano y con él algo más de tiempo libre para disfrutar, en buena compañía, de una deliciosa taza de te y una agradable conversación. Pues bien, teniendo esto en mente, y siguiendo con ese espíritu "reciclador" en el que me encuentro inmersa ultimamente, hace unos días decidí rescatar otro de esos objetos que tengo por casa un tanto "olvidados" y darle una nueva oportunidad. 

Aquí tenéis el resultado, espero que os guste!


Seguro que muchos conocéis las bandejas de madera y fondo blanco que venden en "Ikea". Hace ya tiempo que compré una con intención de decorarla. Mi idea fue pintar el marco de madera en acrílico color chocolate, y decorar la base con la técnica del "decoupage" con servilleta. Sin embargo el resultado no me gustó especialmente, y durante un par de años la pobre bandeja ha permanecido en una alacena durmiendo el sueño de los justos, del que, como os digo, decidí rescatarla hace unas semanas. 


Lo primero que tuve que hacer fue despegar la servilleta, tarea que, la verdad sea dicha, resultó ardua pues estaba muy firmemente adherida. Lógicamente, al levantar el adhesivo con espátula se produjeron algunos desperfectos en la base, que es una especie de cartón piedra con superficie brillante, por lo que el siguiente paso fue lijar a conciencia con un doble objetivo: eliminar en lo posible esa capa brillante para obtener una superficie más porosa, y al mismo tiempo disimular las imperfecciones.

Una vez lijada, apliqué dos generosas capas de imprimación "Val-todo", igualando la superficie con una espátula, dejé secar bien, y volví a lijar, esta vez más suavemente.


Mi idea era conseguir un efecto decapado, de modo que mantuve el color chocolate del borde, y pinté la base del mismo color, pero con pintura "chalky" de "Americana Decor". Para conseguir un aspecto uniforme utilicé un rodillo de espuma. Cuando estuvo bien seca, realicé una mezcla con los colores "Everlasting" y "Whisper" de la misma marca, y procedí a pintar toda la bandeja. Mientras la  pintura está "mordiente" debemos ir lijando, con mayor o menor fuerza según las zonas, hasta conseguir ese aspecto envejecido que tanto nos gusta. 


Las pinturas de tiza son maravillosas para conseguir este efecto, porque además nos proporcionan una textura extraordinariamente suave y agradable al tacto.

Bueno, ahora tocaba decorar la bandeja, y para ello tenía claro que iba a utilizar una de las plantillas de mi amiga Lucía, a quien todos conocéis por su maravilloso blog "Momentos Vintage". Utilizando el mismo tono chocolate del fondo y un pincel de estarcido, fui aplicando primero el motivo central y contorneando después el margen. A continuación volví a lijar el estarcido, con suavidad, para integrarlo en el aspecto "envejecido" que impera en toda la bandeja.

Para el acabado final, y dado que quiero utilizar la bandeja, he aplicado dos capas del "Soft-touch varnish" de "Amerciana Decor", que me ha dado muy buen resultado cuando lo he usado en madera para exterior.

La verdad es que estoy muy satisfecha con el resultado final; la estética "provenzal" me encanta, y ese tacto aterciopelado resulta especialmente agradable. De modo que aquí está mi bandeja, lista para compartir muchas tazas de te en buena compañía.






Bueno, pues esto es todo lo que os quería contar hoy. Me quiero despedir dando la bienvenida a los nuevos seguidores que espero pasen por aquí ratitos muy agradables, y agradeciendo como siempre de corazón todas vuestras visitas, y el tiempo que dedicáis a dejar algún comentario, sugerencia... Por cierto, dado que algunos me habéis sugerido ampliar el tamaño de las fotos, simplemente tenéis que pinchar sobre ellas y estas adquieren su tamaño original.

Aquellos que estéis de vacaciones, pasadlo muy bien, disfrutad y recargad bien las pilas. Para todos, que tengáis una excelente semana.

Un Fuerte Abrazo y Sed Felices!



domingo, 29 de mayo de 2016

"Imitación a cuero" y "Reto literario"

Hola a tod@s! Qué tal estáis? Finaliza el mes de Mayo y casi sin darnos cuenta estamos a las puertas del verano, fin de curso, vacaciones... Es increíble lo rápido que pasa el tiempo!

Como bien sabéis, el apasionante mundo de las "artes decorativas" nunca descansa, avanza y se enriquece continuamente; nuevas técnicas, nuevos materiales, nuevos estilos... es un mundo enormemente rico y dinámico. Las técnicas son tantas y tan interesantes, que no podemos resistir ir haciendo "nuestros pinitos" en cada una, aun siendo muy conscientes de lo imposible de dominarlas todas. 

Pues bien, este es el caso de la entrada de hoy: mis inicios en la técnica de "imitación a cuero"



Un soporte que considero ideal para realizar este tipo de pruebas son las cajitas de madera que podemos encontrar en cualquier bazar. Para conseguir el efecto de imitación a cuero vamos a necesitar: papel de arroz (puede ser de cualquier tono, aunque yo lo utilicé color salmón), cola blanca, agua, un pincel o paletina, betún de judea y cera sólida.

Lo primero que vamos a hacer es desmontar la caja, guardando bien tornillos y anclajes. Preparamos un recipiente con una mezcla de agua y cola blanca (con la textura de un yogurt es suficiente), y a continuación empezamos a cortar con los dedos trozos de papel de arroz que arrugamos con ganas. Los metemos en nuestra mezcla, y cuando estén bien empapados los vamos pegando en la madera con ayuda de la paletina, hasta que toda la superficie esté cubierta. Dejamos secar bien, mejor durante todo un día.

Preparamos entonces nuestra mezcla de betún de judea y cera, y la aplicamos por toda la superficie incidiendo bien en los pliegues del papel. Iremos aplicando y retirando mayor o menor cantidad, en función de la intensidad de color que queramos conseguir. Dejamos secar nuevamente durante uno o dos días y procedemos a decorar el interior; en mi caso he aplicado simplemente betún de judea sin diluir, al igual que en la base de la caja.

Volvemos a colocar tornillos, anclajes y cierres, y ya podemos observar la metamorfosis de nuestra cajita de madera:







Con el fin de realzar el efecto "cuero", como adorno he utilizado simplemente una resina decorativa que me regaló hace tiempo una amiga. La he pintado en color chocolate, y utilizando tres tonos de "oro" he ido aplicando sombras y luces a pincel seco. Tras el secado de la pintura la he pegado en la parte superior de la caja con silicona caliente.

Finalmente, para proteger el trabajo, he aplicado tanto en el interior como en el exterior un par de capas de barniz satinado en spray. 





Espero que os haya gustado! La verdad es que estoy muy satisfecha con el resultado final, tanto que ya tengo pensado como aplicar esta técnica en otros soportes jejej. 

Bueno, la segunda parte de esta entrada está dedicada al "reto literario" que me lanzó mi amigo Chema desde su blog "Mi mundo de papel". Seguro que tod@s lo conocéis, pero si no es así no tenéis más que pinchar en el enlace y entraréis en un mundo mágico y especial, que os divertirá, y que siempre, siempre, os hará pensar.

Vamos con las preguntas que debo responder:


  1. ¿Qué libros te traen buenos recuerdos y relees cada cierto tiempo? Si bien son muchos los libros que suelo releer ("Las aventuras de Sherlock Holmes", "Lo que el viento se llevó", "Los Miserables", "Historia de dos ciudades"...), sin ninguna duda  los dos libros que más veces he leído en mi vida (y espero seguir leyendo, Dios mediante ) son "Mujercitas" y "El pájaro espino". El primero lo leí con nueve años por primera vez, y fue mi compañero inseparable de infancia, por ello siempre me trae recuerdos muy entrañables. El segundo lo leí por primera vez ya en la Universidad y se convirtió probablemente en mi libro favorito.
  2. ¿Hay algún libro que interrumpiste por la razón que fuera, y te gustaría darle otra oportunidad? La verdad es que sí, me ha pasado con "La ciudad y los perros" de Vargas Llosa y "Un día volveré" de Juan Marsé. Probablemente empecé a leerlos en mal momento y siguen en la biblioteca esperando a que me decida a recuperarlos jejeje.
  3. ¿Has leído algún libro en versión original? Muchos. Todos los de "Dickens" hay que leerlos en versión original para disfrutar del lenguaje victoriano. "Alice in Wonderland" se debe leer en original si quieres apreciar los juegos de palabras. Lo mismo ocurre con los de "Sherlock Holmes". Ademas, en "FNAC" tienes una colección magnífica de clásicos en versión original por sólo 3.50€ la unidad!
  4. ¿Recomiendas algún libro que no sea una novela? Como ya sabeis me encanta la Historia, de modo que fuera de la novela, ese es el género que más me gusta leer; recomendaría la "Trilogía de la Reconquista" de Jose Javier Esparza. Muy recomendable también "Pompa y circunstancia" de Ignacio Peyró, una obra estructurada a modo de enciclopedia, sobre la cultura inglesa, su historia, tradiciones, personajes... Ideal para los "anglófilos" ;).
  5. ¿Sigues en Facebook a algún autor? ¿Es accesible o es un poco divo/a? En "Twitter" (que no en "Facebook") sigo a dos de mis escritores preferidos: Kiko Méndez-Monasterio (por cierto te recomiendo su novela "La calle de la Luna", te gustará) y el citado Ignacio Peyró. No son divos en absoluto, sino dos grandísimos seres humanos además de magníficos escritores. Tengo el honor de que me sigan también, con lo que puedo intercambiar con ellos opiniones, recibir sus recomendaciones... Sigo también a Arturo Pérez Reverte, cuyas obras me encantan, y aunque no hemos intercambiado ningún comentario, también me parece bastante accesible, teniendo en cuenta la ingente cantidad de seguidores que tiene.
Querido Chema, ante todo muchas gracias por acordarte de mí, y espero haber estado a la altura de tu  reto!  Hay que continuar la cadena, de modo que se lo paso a Laura (MBMPRINCESSITA) y Queca (QUECAPRICHOSAS) . 

Estas son mis preguntas:
  1. Qué prefieres para leer, libro de papel o electrónico?
  2. Tienes algún libro dedicado por su autor? Si es así, te costó mucho pedírselo?
  3. Te has enamorado de algún personaje literario? Si es así, de cuál?
  4. Dónde prefieres leer en casa, en la playa, en la biblioteca...?
  5. Guardas en casa algún libro de tus abuelos, bisabuelos, etc, que sea muy especial para tí? 

Bueno, pues ahora sí, esto es todo lo que os quería contar hoy. Si habéis sido capaces de llegar al final, muchas gracias, os merecéis un buen chocolate con churros! Al menos espero que os haya servido para pasar un ratillo divertido :)

Me despido como siempre dando la bienvenida a l@s nuev@s seguidores que espero pasen por aquí momentos agradables; me encantaría que os sintierais como en casa. Y por supuesto dando las gracias de corazón a todos los que tienen a bien visitarme y dedican un ratito a dejar aquí sus comentaros, sugerencias, propuestas... ya os he comentado muchas veces que son el motor que alimenta este pequeño rincón. 

Os deseo a tod@s una excelente semana. Portaos mal, que me han dicho que es mucho más divertido ;)

Un Abrazo y Sed Felices!



miércoles, 18 de mayo de 2016

Una paellera muy "Country"

Hola a tod@s, qué tal estáis? espero que disfrutando ya de la Primavera, pues parece que por fin ha dejado de llover y el sol ha llegado para quedarse! 

Como ya os he comentado en varias ocasiones, cualquier objeto que tengamos en casa, por inservible que nos parezca, puede convertirse en una pieza única y decorativa si le dedicamos un poquito de tiempo y trabajo. Este es el caso de la paellera que os quiero mostrar hoy, y que, abandonando su función natural, ha pasado a lucir de esta manera colgada en la pared de la cocina:



Lo cierto es que dicha paellera tiene su historia, ya que me tocó, llena de pescado fresco, en uno de los aniversarios de "Hipercor". Sí, de esos en los que te daban una llave y tenías que probar a ver si era la que abría un cofre; efectivamente mi llave abrió, para mostrar dentro del cofre varias sobres, de los que hube de sacar uno. Y esto fue lo que me tocó, un lote de pescado muy bien presentado en su paellera, que si bien me resultó bastante útil, lo cierto es que hubiese preferido un crucero o algo similar jejejejej.

Por su parte la paellera es bastante grande, tanto que nunca la he llegado a usar, permaneciendo guardada en un armario de la despensa. Guardada... hasta que hace unas semanas decidí sacarla para darle una segunda oportunidad.



Había pensado en utilizar las pinturas "chalk-paint", por la comodidad de no tener que aplicar imprimación, pero como tengo bastantes de tipo acrílico que se van a secar si no las doy uso, decidí emplearlas. 

El primer paso consistió por tanto en aplicar varias capas de imprimación "Val-todo", tanto en el exterior como en el interior de la paellera, con un lijado muy suave entre capa y capa. Una vez seca la imprimación, procedí a pintar todas las superficies (incluidas las asas) con pintura acrílica, concretamente el tono "arena" de la marca "Artis". 

Desde el principio tuve claro lo que iba a hacer; quería conseguir un estilo muy "country" que encajase perfectamente con el resto de la decoración de la cocina, y para ello recurrí a dos plantillas de estarcido que le había comprado a nuestra amiga Lucía, a quien todos conocéis pues su blog "Momentos Vintage" es una auténtica maravilla.

En primer lugar, para el borde exterior opté por un plantilla de cuadritos, realizando un estarcido sencillo, también con pintura acrílica, en este caso el tono "siena" de la marca "Pebeo". Con ello conseguí mi objetivo, imitar al tejido "vichy".

En el centro, una plantilla muy simpática, que me recuerda a los anuncios que cuelgan en las fachadas de los "Bed and Breakfast" que puedes encontrar mientras recorres la campiña inglesa; totalmente "country" :)

En este caso, y puesto que se trataba del motivo más importante, el estarcido lo realicé en relieve, aplicando primero una capa abundante de pasta relieve, dejando secar bien, y destacando después con el mismo tono "siena". Una vez seca la pintura y lijado suavemente todo el estarcido, este fue el resultado:



El siguiente paso era el patinado, utilizando una mezcla de cera y betún de judea, con el fin de conseguir ese aspecto que el paso de los años va dejando en los objetos. Sabéis que el secreto consiste en aplicar la pátina, dejarla actuar más o menos tiempo en función de la intensidad de color que queramos conseguir, y retirar con un paño que no deje pelusas. Tras dejar secar bien la cera y el betún durante un par de días, procedí a aplicar una capa de barniz satinado en spray a todas las superficies; con esto el trabajo queda ya perfectamente protegido.

Para conseguir el acabado final que tenía en mente, busqué una cinta de las que se usan para hacer pulseritas de piel, con tan buena suerte que la encontré en el mismo tono siena que la pintura. Con pegamento textil de la marca "Gütermann" y algo de paciencia, la fuí pegando, tanto alrededor del borde interior, como en las asas. 

La verdad es que estoy muy satisfecha con el resultado final, espero que os guste también a vosotr@s!





Por último sólo quedaba colgarla en la cocina, donde, gracias a ese estilo tan "country", luce perfecta, divertida y original!



Bueno, pues esto es todo lo que os quería mostrar hoy. Como siempre os digo, no dudéis en darle a cualquier objeto una segunda, tercera o cuarta oportunidad; siempre nos lo agradecerán!

Me despido dando la bienvenida a l@s nuev@s seguidores, que espero pasen por aquí ratitos muy agradables, así como agradeciendo de corazón todas vuestras visitas y el tiempo que dedicáis a dejar un comentario, sugerencia, idea... Sabéis que de ellos se alimenta este pequeño rincón.

Un Fuerte Abrazo y Sed Felices!


lunes, 25 de abril de 2016

"Estantería- Casita" restaurada

Hola a todos, qué tal estáis? Espero que disfrutando de la Primavera, a pesar de los bruscos cambios de tiempo y los alérgenos que nos atacan!

La entrada de hoy está dedicada a un objeto decorativo que lleva conmigo la friolera de cuarenta años, y que, estoy segura, os resulta familiar a la mayoría de vosotras. Se trata de una "estantería-casita" de madera, de aquellas con muchos "habitáculos y buhardillas" que casi todas las niñas adornábamos con jarritos, animalitos y miniaturas varias, muy de moda en los años setenta. 

La historia de mi "estantería-casita" es, probablemente, la misma que la de muchas de las que me estáis leyendo. Mi abuela me la regaló un día, mi padre la colgó en mi habitación y yo la fui llenando con jarras de barro que mi abuela, mi madre y yo buscábamos juntas, con regalos de amigas, con miniaturas que intercambiaba con compañeras de colegio... Y así ha seguido conmigo, como recuerdo entrañable de mi niñez. 

Como es lógico, el paso del tiempo, tres mudanzas y algún cambio de imagen (no muy acertado) habían hecho mella en ella, de modo que decidí someterla a un proceso de "rejuvenecimiento", para que volviese a lucir en todo su esplendor. Tras unos día de trabajo, aquí tenéis el resultado final:



Como os digo, durante muchos años conservé mi "casita" en su estado original, con la madera podíamos decir "en bruto". Más tarde, cuando empezaba a picarme el gusanillo de pintar y cambiar el aspecto de "las cosas", decidí barnizarla en color nogal, pues armonizaba con las estanterías de la buhardilla, donde estaba colgada. Me puse manos a la obra, y así la dejé:


Ahora entendéis lo del poco acierto en el cambio de imagen a que sí? La pobre estaba pidiendo a gritos que le quitasen todo ese barniz de encima, de modo que la primera tarea, y también la más ardua, consistió en desmontar con mucho cuidado la trasera de contrachapado (estaba sujeta solo por grapas) y lijar a conciencia. 

Una vez lijada, procedí a aplicar una buena capa de "cera en crema" de "Americana Decor" a toda la estantería (no a la trasera). El resultado fue espectacular; la madera quedó perfectamente nutrida, con una suavidad y un brillo increíbles, que resaltaban toda la belleza de sus vetas e irregularidades. De modo que, en ese momento, tuve claro que el estilo que tenía que darle a mi "casita" no era otro que el "rustic-chic".

Llegaba el momento entonces de decorar la trasera. Para ello, lo primero fue aplicar dos capas (en cada lado) de pintura chalky color "encaje" también de "Americana Decor". Una vez seca lijamos suavemente, y presentamos la estantería para señalar con un lápiz los distintos huecos que iremos decorando a continuación.

Dado que la "casita" tiene cuatro pisos, decidí "empapelar" las buhardillas y la planta central con un precioso papel de decoupage de "Dayka", muy estilo "shabby". El proceso es tan sencillo como recortar el papel a la medida de los cuadrados que tenemos marcados y pegarlo con cola blanca. 

Los otros dos pisos los pinté con el tono "rosa inocencia" de "Americana Decor", y apliqué una mano de cera como acabado. Finalmente, en el piso inferior fui colocando (con cinta de doble cara), cuadro sí, cuadro no, una cinta de "yute" en color crudo.


A continuación y tras aplicar una buena capa de cera protectora a la parte trasera, había que proceder al montaje de la misma, utilizando pequeños clavos en lugar de grapas. En dicha operación me ayudó mi padre, y dado que algunos clavos del tejado estaban también bastante deteriorados, los cambiamos y reforzamos.


Una vez montada, el último toque consistió en aplicar unas puntillas color crudo, también por medio de cinta adhesiva de doble cara. Et voilá! Hemos conseguido nuestra "estantería-casita" al más puro estilo "rustic-chic". 

Aquí la podéis ver colgada ya en la pared, fijaos como resalta la cera el veteado de la madera!

Ya solo quedaba colocar los adornos, que como os decía, tienen también un importante valor sentimental. 

La colección de jarritas de barro, por ejemplo, son regalos de mis abuelas y mi madre; la casita de cerámica la compré en Mazarrón en unas vacaciones hace 25 años. Los pajaritos de cristal fueron regalo de una compañera en EGB, la copa regalo de mi madrina, y el buho regalo de un buen "amigo". 

Y entre todos ellos, un pequeño guiño a otra de nuestras aficiones, la costura, con el alfiletero regalo de una profesora de patchwork, y dos dedales, recuerdos de "El Museo Sorolla" y "El Escorial" respectivamente.




Lo cierto es que estoy muy contenta con el resultado final. Está colgada en el rincón de la buhardilla que os enseñé en este post y la verdad es que combina a la perfección con toda la decoración. Como siempre digo, no debemos cansarnos de conceder a cualquier objeto, una segunda, tercera o cuarta oportunidad; siempre nos lo agradecerán!


Bueno pues esto es todo cuanto os quería mostrar hoy. Espero que os haya gustado, y al menos os haya traído buenos recuerdos, como todo  lo que nos acerca un poquito a nuestra infancia. 

Me despido como siempre dando la bienvenida a las nuevas seguidoras, y agradeciendo de corazón todas vuestras visitas, cariñosos comentarios, ideas, sugerencias... Os deseo a todos una muy buena semana, y un feliz "puente"!

Un Abrazo y Sed Felices!